Las intervenciones estéticas se han convertido en una práctica totalmente habitual en nuestra sociedad. Antes, cuando estábamos inconformes con una parte de nuestro cuerpo, había muy pocas alternativas para solucionarlos (dejando de lado dietas, ejercicio, etc). Ahora, con las nuevas tecnologías, las cirugías plásticas se han popularizado hasta el punto de que puedes meterte bótox en casi cualquier esquina de tu ciudad.

No es oro todo lo que reluce

Eso sí: por más que sea una práctica más recurrente, es importante tener presente que, como con todo en esta vida, hay riesgos que debemos tener presentes… y la protagonista de nuestra historia de hoy es el vivo ejemplo de la importancia de esto.

Gem Wilson (@Gem_Wilson) es una joven que, no contenta con el aspecto de sus labios, decidió hacerse un “lip filler” o relleno de labios en español, y acabó pagando un precio muy, pero que muy alto por ello.

Ella es natural de Cheshire, en Reino Unido, y se ha hecho un nombre más o menos relevante en el mundo de las redes sociales. Empujada por el tener que mostrarse siempre ‘perfecta’, decidió ‘mejorar’ sus labios con los que, por lo visto, llevaba tiempo descontenta.

Todo parecía ir bien

La intervención, por lo que parecía en un principio, fue correctamente y la doctora le dijo que la hinchazón era normal y que, con los días iría menguando. Lamentablemente, eso no fue así.

Ella, de entrada, estaba contenta con el resultado que había arrojado la intervención. El problema llegó cuando, en lugar de ver cómo sus labios se desinflamaban, empezó a percibir que estos se estaban tornando azules y empezaban a dolerle mucho.

Algo estaba yendo mal

Ella se aplicó frío para intentar bajar la inflamación, pero esta no hacía más que empeorar con el paso de las horas. Cuando la situación se volvió insostenible, sus padres decidieron llevarla a urgencias y fue cuando descubrieron que la situación era bastante más grave de lo que parecía en un primer momento.



“Mi labio se sentía extremadamente grande e hinchado. Comenzó a ponerse blanco y gris, así que inmediatamente llamé por FaceTime a mis padres cuando estaba de camino a casa para ver qué pensaban, de inmediato supieron que debía llamar a emergencias”, explicó Gem en un vídeo de TikTok.

Más grave de lo que parecía

Los médicos la atendieron con presteza y llegaron a la conclusión de que la joven había sufrido una embolia vascular y que, si no la trataban rápido, podía perder por completo el labio que se le había inflamado.

Gem tuvo que ser intervenida y, gracias al trabajo de los profesionales de la medicina, consiguió conservar su labio. Su conclusión después de todo esto fue simple: no valía la pena ponerse en riesgo por un motivo que era puramente estético.

Ahora, ella ha hecho varios vídeos en su cuenta de TikTok @gem_wilson para explicar a sus seguidores los riesgos reales de este tipo de intervenciones. No se trata de asustarlos, sino de prevenirlos y, sobre todo, crear consciencia de que todas esas intervenciones, por pequeñas que sean, tienen riesgos que, como mínimo, hemos de tener presentes.

Por último, os dejamos uno de sus vídeos:

A vosotros, ¿Qué os ha parecido la historia de Gem? ¿Conocéis a alguien que le haya pasado algo parecido? 

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Fuente: Upsocl.