Griffin Milks es un youtuber de 24 años de edad que se dedica a publicar contenido relacionado con las finanzas y las inversiones en bolsa. Empezó en este mundilllo hace tres años y tal fue su éxito que en 2020 decidió dejar su trabajo para dedicarse exclusivamente a su canal. Ahora cuenta con más de 80.000 suscriptores y sus vídeos superan los 12 millones de visualizaciones en Youtube.

Ya sabemos que los creadores de contenido pueden llegar a ingresar altas sumas de dinero, pero… ¿de cuánto estamos hablando exactamente? Pues hoy saldremos de dudas gracias a una entrevista que ha concedido a Business Insider.

Cuanto más largo, mejor

Si el vídeo es largo, puedes añadir anuncios adicionales y, por tanto, conseguir más ingresos. «Si tu vídeo es atractivo y tiene un tiempo de visualización prolongado, ganarás más dinero. Por lo general, obtendrás más dinero con un vídeo más largo porque puedes colocar un anuncio adicional allí», explica al medio en cuestión. 

La otra variable importante es el número de personas que dan play al vídeo. Y es que, si el vídeo consigue viralizarse, incrementan la monetización y los suscriptores al canal. 

Milks ha detallado las cifras que ha ingresado con cuatro de sus vídeos en función de las visualizaciones:

  • Por 114.000 visitas: 2.400 dólares canadienses (1.630 euros).
  • Por 117.000 visitas: 1.600 dólares canadienses (1.090 euros).
  • Por 150.000 visitas: 2.700 dólares canadienses (1.830 euros).
  • Por 175.000 visitas: 6.800 dólares canadienses (4.625 euros).

Pero, por ejemplo, si uno de sus vídeos consigue 1.000 visualizaciones, él recibe 14 dólares canadienses (unos 9 euros).

El consejo del experto

Su recomendación es, antes de centrarse en la monetización, conseguir una audiencia de al menos 10.000 suscriptores y «publicar unos tres vídeos a la semana de manera constante durante un año«.



Milks empezó siendo un novel y con la experiencia ha ido aprendiendo estos ‘trucos’ con los que pretende ayudar a aquellas personas que estén empezando con su canal o en proceso.

En este sentido, no ha dudado en sincerarse y detallar su propia experiencia: «Cuando comencé, mis vídeos eran realmente malos, e incluso algo vergonzosos, pero no importa porque uno mejora con el tiempo. Te vuelves menos tímido con la cámara y tu audiencia te dirá a medida que creces qué contenido les gustaría ver».

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Fuente: Business Insider