Una joven brasileña de 22 años residente en Iguatemi (en el distrito de Maringá, Paraná) ha recibido una carta de lo más desagradable en la cual la reprenden por usar ropa ‘inadecuada’ en su día a día, según quien escribe dicha misiva. La chica, para denunciar este incidente, decidió compartirla en su cuenta de Facebook el pasado 7 de mayo.

«Vengo a compartir con vosotros la carta que estaba debajo de mi puerta hoy. Calumnia, difamación, acoso, persecución. Crímenes morales. Estoy totalmente conmocionada por lo ocurrido, tomaré las medidas adecuadas. Quien pueda que comparta para divulgarlo. ¡Asco!».

Como es sabido, la forma de vestir de las mujeres siempre ha sido objeto de debate para culpabilizarlas y juzgarlas de muchas maneras y en diferentes contextos. Además, también existe un gran estigma social sobre aquellas personas que no quieren o no pueden vestir como lo que algunos consideran «formal» o «respetuoso». Esta vez le ha tocado sufrirlo en primera persona a Ana Paula, que trabaja en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital.

¿Y qué decía el desafortunado mensaje?

«Señora del 102, nos gustaría que tuviera la modestia y la decencia de usar ropa adecuada en los alrededores. Aquí viven familias, así que por favor tenga respeto. Cambie la forma en que se comporta en este lugar o hablaremos con el dueño del piso. Esta no es una zona». Según Ana Paula, que fue entrevistada por el portal de noticias brasileño G1, con ‘zona’ se referían a zona de prostitución, dando a entender que ella vestía como una prostituta.

En la entrevista aseguró: “Al principio pensé que era una bienvenida o algo relacionado con la mudanza. En el momento en que leí esas palabras comencé a sentirme asqueada, me puse a llorar mucho porque no quería creerlo. Cuando leí la carta pensé: voy a fingir que no ha pasado, la voy a tirar, voy a seguir con mi vida, pero luego pensé… ¿Acaso he hecho algo malo?»

La joven describió lo ocurrido como ‘acoso’ no solo por el contenido del mensaje, sino también por el hecho de que la persona que envió la carta sabía a qué hora estaba vacía su casa para dejársela sin que le vieran. El siguiente paso que llevó a cabo fue ir a comisaría para denunciar el incidente a la policía. 



Lo último que sabemos es que la policía aseguró a la chica que todos los vecinos y vecinas serían notificados acerca de lo sucedido. Y no solo eso: investigarán quién ha podido ser el emisor del mensaje junto a un abogado mirando las cámaras de seguridad de la zona.

Por suerte, la gente se ha solidarizado con Ana Paula (incluyendo el resto del vecindario), sobre todo en las redes sociales. ¡Desde aquí le mandamos otro mensaje de apoyo!

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