El último capítulo de ‘Masterchef’, emitido el pasado martes, ha sido uno de los más polémicos de la historia del programa (y eso es mucho decir). Hubo lágrimas, enfados y traiciones, pero el momento más duro fue, sin ningún tipo de dudas, el mal rato que pasó Ofelia al tener que cocinar con la carne de su animal favorito. Pero vamos por partes.

Ella es una de las concursantes más polémicas del concurso. Es bastante ‘intensa’ y eso le ha valido muchas criticas desde fuera, pero también desde los otros concursantes con los que convive. Y es que muy pocos la soportan. En los cinco capítulos que llevamos de esta edición ella ya es claramente ‘la enemiga’ del resto.

Ofelia, como bien contó en su presentación, tuvo problemas de hiperactividad en su infancia, por lo que sus padres decidieron ponerla en una terapia especial con caballos. Con este método, por lo visto, consiguió superar en gran medida su problema, desarrollando además un fuerte vínculo con estos animales.

Puñalada trapera en toda regla

La aspirante compartió esto con sus compañeros y, como veréis, uno de ellos lo aprovechó para meterle una ‘puñalada trapera’. Y es que, en la prueba del último programa, Dani tenía que decidir con qué carne cocinaba el resto de los aspirantes… y ya os podéis imaginar cuál le adjudicó a Ofelia: la de caballo.

«No, tío, no. No es justo. Es mi carne. No.», se lamentaba Ofelia visiblemente afectada al ver que le habían adjudicado la carne de potro. Ella estaba en shock con la decisión de su compañero y se veía incapaz de seguir adelante con la prueba: «Es que no es justo. Yo no quiero cocinar caballo. Lo comenté mil veces que yo no quiero cocinar caballo».

No había alternativa

Ante la negativa de la concursante, los jueces insistieron en que sí o sí tenía que cocinar con esa carne, ya que era la que Dani había escogido para ella. Jordi, Pepe y Samantha se mostraron inflexibles, por lo que, o bien la cocinaba, o bien abandonaba el programa en ese mismo momento.

«Entiendo que es una competición pero lo que yo no esperaba es que contarle mis intimidades a mis compañeros las fuesen a utilizar para pelear en el concurso en mi contra. A mí eso no se me pasaría por la cabeza», se lamentaba ella en privado.



A caballo regalado…

«No voy a cocinar esta carne. Prefiero irme. A mí el caballo es un animal que me ha aportado muchísimo. Me ha dado estabilidad, ha sido de mucha ayuda, me ha sacado de muchas cosas y a mí no me parece justo», contó.

Ofelia insistía en que esto no era más que algo para fastidiarla: «Lo hablé siempre. Que no me pongan nunca caballo porque es un respeto hacia algo que me ha aportado tanto en mi vida», explicó.

«El (respeto) que te falta a ti por el resto», le espetó Dani desde las gradas. Él, por su parte, insistía en que no era por fastidiarla… pero entendía que le serviría de lección. Que cada uno interprete lo que quiera.

Finalmente, Ofelia acabó cocinando un plato con esa carne y, de hecho, paso la prueba con nota.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta nueva polémica? ¿Creéis que son éticas este tipo de pruebas? 

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Fuente: Marca.