Rafa, un administrativo y hostelero de 23 años de edad, era el primero en entrar al plató convertido en restaurante del amor de First Dates. Se definía como «un caso muy particular: de la Falange, rumano y adoptado«. Él no se cerraba a nada, pero buscaba alguien inteligente, maduro y mayor que él.

Iba a comer con Renzo, un joven peruano de 26 años residente en Madrid que estudiaba Derecho. «Mi cuerpo pide ya carne porque llevo mucho tiempo sin nada de relaciones sexuales«, confesaba.

A primera vista, todo muy bien

La primera impresión era muy buena. «Tampoco es Mister Universo 2021 pero me ha gustado. Físicamente lo veo bien«, reconocía Rafa al verlo. Y, además, también coincidían en sus intenciones… así que, de primeras, la cosa pintaba bien.

En la mesa, la conversación parecía fluir entre ambos. Empezaron a hablar sobre sus estudios y metas, sus relaciones anteriores, cómo salieron del armario con sus padres… Vamos, que temas no faltaban.

Rafa, para la sorpresa de Renzo, le explicó que a sus padres se lo contó a través de Facebook. «No tenía suficiente valor para decírselo a mis padres. Me metí en Facebook y les envié un mensaje«, contaba.

También eran compatibles en sus aficiones, ya que en su tiempo libre ambos disfrutaban leyendo y jugando a videojuegos. Rafa también mencionaba el mus, pero Renzo no sabía jugar… así que, en eso, tenían una partida pendiente.



Un momento muy divertido de la cita fue cuando, de repente, Renzo le preguntó cómo se llamaba. «Es que se me ha olvidado«, decía entre risas. Y es que Rafa, pensándolo, tampoco se acordaba: «Ya que nos estamos sincerando, yo tampoco me acuerdo del tuyo«. Ay, los nervios…

Y salió el ‘temita’

Pero el momento más llamativo de la noche fue cuando empezaron a hablar sobre religión y política y Rafa dio a conocer sus ideales. «Si eres gay es un poco raro que seas católico porque la Iglesia básicamente rechaza a los homosexuales, es como si tú mismo estás aceptando que está mal lo que estás haciendo«, decía Renzo en una sala aparte.

Rafa, sobre su ideología política, era muy claro: «Yo soy derechas, soy de La Falange. José Antonio era abogado. ¿No sabes quién es? José Antonio Primo de Rivera», empezaba a explicar Rafa. Renzo no entendía nada y, en una sala fuera del plató, expresaba cómo ya no veía a Rafa de la misma forma. «Es como mezclar agua y aceite, nunca se van a juntar. Eso me ha quitado puntos«.

La mayor relevación era cuando, justo después, Rafa manifestaba que «a veces llevaba al Caudillo en su cartera«. Y, acto seguido, mostraba la foto de Franco.

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Fuente: cuatro