Diego Armando Maradona es uno de los mejores futbolistas de la historia. Su muerte tiñó de luto el mundo del fútbol, del deporte y el mundo general, y es que era verdaderamente mágico lo que podía lograr y hacernos transmitir con un balón en los pies.

El futbolista argentino es un sinónimo de goles, títulos y logros, pero como suele pasar en este deporte, poco se conoce de los detalles de su vida (más allá de las polémicas en las que se vio envuelto a lo largo de los años). Ahora, hemos podido conocer otra cara del jugador gracias a las declaraciones del que fue compañero suyo en Italia.

Fernando De Napoli militó desde 1986 a 1982 en el Nápoles, donde coincidió con Maradona. Esta semana, ha concedido una entrevista al medio Infobae donde  ha querido echar la vista atrás y sincerarse sobre todo lo que había significado esa época para él en un ámbito más personal.

El cariño y la calidez de la gente

De Napoli habló, entre otros temas, del cariño que en la ciudad del sur de Italia le tenían al astro argentino.

«En Nápoles todos querían a Maradona. Él no podía salir mucho porque todos los reconocían, pasaba mucho tiempo en su casa. Fue una persona que se hizo querer por toda la ciudad, porque en Nápoles son todos hinchas de fútbol como en la Argentina«, explica.

La pasión por Maradona fue más allá de los ciudadanos y ciudadanas napolitanos; ‘el 10’ logró ganarse el corazón de una poderosa organización criminal: la mismísima mafia italiana.

«La Camorra lo quería a Diego. Quien tocaba a Maradona se metía en problemas porque era respetado por todos. Había un respeto absoluto tanto de la gente como de las altas esferas de la mafia«, reconocía.



Maradona como capitán

De Napoli también detalló cómo era el día a día con el ‘pelusa’ como, por ejemplo, las rutinas que seguían antes de los partidos:

«En la previa a los partidos, antes de salir al campo de juego, nos ponía en fila a todos y nos daba una ‘palmadita’ en el pecho con una de sus manos para despertamos y darnos aliento«.

En los momentos más duros, Maradona intentaba hacer equipo y subir los ánimos de sus compañeros. Así lo ha recordado De Napoli:

«Cuando el equipo no iba bien, Diego organizó cenas con la familia para levantar el ánimo, mantenernos unidos y volvimos a ganar. Recuerdo que nos hacía regalos para las Fiestas y también a nuestros familiares; quería que todos estuviéramos bien y felices. Fue una persona sensible y muy humana». 

Sin duda, Maradona ha dejado una huella en la historia del fútbol y, por supuesto, en todos los aficionados y aficionadas de este deporte.

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Fuentes: infobae mundodeportivo