El tema de los Non Fungible Token (NFT) está a la orden del día. Cuando empezamos el año apenas sabíamos qué diablos era esto y, ahora, todos, como mínimo, hemos escuchado hablar de ellos… y, en gran parte, gracias a las polémicas que se han generado alrededor de estos archivos digitales.

Estos últimos meses hemos leído noticias de NFT que se han vendido por cifras millonarias. Estos certificados digitales, en esencia, acreditan al comprador como el único propietario de una determinada obra digital. Así pues, se hace posible el hecho de ser, por ejemplo, el propietario de un determinado meme. Esto ha provocado que muchos artistas y creadores de contenido digitales se lancen a este mercado que, a estas alturas, ya podemos decir que está en auge.

Hoy, como ya habréis leído en el título, toca hablar de uno de los últimos NFT que se han vendido, y que corresponde con uno de los memes más míticos de la historia reciente de Internet.

La mirada que algo ocultaba

Con casi total seguridad os sonará la foto de una niña pequeña que, con una expresión bastante malvada, mira a cámara mientras, en el fondo, sus vecinos intentan sofocar un incendio.

Ella es Zoe Roth, más conocida como Disaster Girl, y, desde hace más de una década, es uno de los memes favoritos de muchos internautas. El origen de esa foto tuvo lugar en el 2005, cuando sus padres se la sacaron en el patio de su casa y, desde entonces, es una de las instantáneas más virales de la red.

Roth tiene ahora mismo 21 años y está acabando su paso por la universidad. Mientras la mayoría de sus amigos están estudiando para los exámenes, ella, además, se ha hecho medio millón de dólares más rica.

NFT, la nueva moda entre los memes

¿Le ha tocado la lotería? No, pero casi: siguió el consejo de otros famosos protagonistas de memes, como Laina Morris, la famosa ‘novia psicópata’, y puso a la venta el NFT de su meme original.





Zoe ha hecho este proceso de la mano de un abogado para asegurarse de que todo estaba dentro de la legalidad. Una de las cosas que ella quería era conservar sus derechos de imagen y, además, se llevará un 10% de las futuras ventas que se hagan del NFT (práctica que, por otro lado, es habitual con esta nueva forma de ‘arte’ digital).

Medio millón de dólares al bolsillo

La joven, después de poner a subasta su NFT, consiguió sacar unos 388.000 euros por la imagen. Esta cifra, por lo visto, la dividirá con sus padres quienes, en realidad, fueron los autores de la foto.

“Poder venderlo simplemente nos demuestra que mantenemos un poco de control en todo el proceso”, aseguró Zoe al medio Raleigh News and Observer, antes de asegurar que piensa donar su parte a diversas ONG, “Nadie que sea un meme ha intentado que su futuro sea así, simplemente sucede. ¿Por suerte? ¿Por culpa del destino? No tengo ni idea, pero lo acepté”.

Este es un nuevo caso que nos demuestra que el mercado de los NFT está en alza y que, previsiblemente, la creación, compra y comercialización de estos archivos no hará más que ir en aumento en los próximos años.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta noticia? ¿Qué pensáis del mundo de los NFT? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: La Vanguardia.

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