Las intervenciones estéticas están más presentes que nunca en nuestra sociedad. Antes estaban a alcance de unos pocos que podían permitírselo, pero ahora, con el avance de la tecnología y el abaratamiento de los procedimientos, casi que podemos hacernos cualquier retoque como quien se hace una permanente en la peluquería de la esquina.

Las redes sociales también son un factor decisivo en este aspecto, y es que, ahora más que nunca, los cánones de belleza han conquistado nuestras vidas. Las fotos que subimos a redes como Instagram, por lo general, están muy condicionadas por lo que ‘la sociedad’ espera que sean… y ello puede tener algunas consecuencias nada positivas como las que veremos hoy.

Todos los procesos médicos a los que nos sometemos, por seguros que sean, tienen sus riesgos… y estos, en ocasiones, se pagan muy caros. Precisamente por eso, debemos estar muy atentos a lo que nos hacemos, pero, sobre todo, a dónde nos lo hacemos y con qué objetivo.

Jessica Frozza, una popular TikToker está pasando por una época de lo más complicada después de que una bichectomia le ‘arruinase’ su rostro. Su intención con esta cirugía era que su cara se ‘estilizase’, pero el resultado final no podía distar más de lo que ella se esperaba.

“Mi cara se cayó, desconozco mi rostro. Hoy tengo que seguir haciendo un procedimiento para estimular el colágeno en la bola de Bichat. Me convertí en una calavera. ¿Por qué nadie me advirtió?”, reclamaba la influencer a través de su cuenta de TikTok.

Ella, antes de la operación, consideraba que su rostro era ‘demasiado redondo’. Para ponerle remedio, decidió someterse a este procedimiento que, en esencia, consiste en retirar la grasa de la zona de las mejillas.

Intentando volver atrás

No tardó mucho tiempo en arrepentirse muchísimo de los efectos que la intervención había provocado en su rostro: su piel se había quedado demasiado ‘flácida’ y ella sentía como que parecía ‘una calavera’, con la piel colgándole a ambos lados de la cara (eso lo cuenta ella, evidentemente es un poco exagerado).

Después de eso, ha tenido que pasar varios meses sometiéndose a tratamientos de colágeno para intentar recuperar el volumen en esa zona y, por ende, la forma original de su rostro.



Sin información de los riesgos

Eso sí, ella reconoce que no fue víctima de una mala praxis por parte de los médicos, ya que considera que su disconformidad tiene que ver con que su cara ‘no encaja’ para ese tipo de intervención. Pero también aprovecha para ‘recriminar’ a los médicos que nadie la advirtió de cómo podría ser el resultado.

Ella, ahora, ha decidido borrar su cuenta de TikTok @perolasdafrozza por motivos que desconocemos. Suponemos que el hecho de que su caso se haya hecho tan mediático pudo haberla afectado o, simplemente, decidió tomarse un descanso de las redes sociales. En cualquier caso, Frozza subió su vídeo para alertar a todo el mundo de las consecuencias que pueden tener.

Nuevamente estamos ante uno de esos casos que nos hacen plantearnos el cómo vemos la belleza en la época dorada de las redes sociales. El tema de los cánones de belleza siempre está sujeto a debate y, con ejemplos como este, vemos que todavía queda mucho por hacer al respecto.

A vosotros, ¿qué os ha parecido el caso de esta influencer? ¿Conocéis a alguien que le haya pasado algo parecido? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Upsocl.