Lucía está de vuelta en su canal de MTMad y, en este tercer capítulo, la exconcursante de ‘La Isla de las Tentaciones’ ha aprovechado para sincerarse con sus seguidores en lo que a sus retoques estéticos se refiere. Así pues, la de Cádiz no se ha cortado ni un pelo y ha enumerado una a una todas las cosas que se ha hecho (que no son pocas).

Ella, ya desde el principio del vídeo, nos abría su corazón: «Yo antes de entrar a la isla era una persona completamente infeliz. Mi vida no iba como yo quería y no me daba cuenta», reconocía la exconcursante del famoso reality. Y es que, según lo que nos cuenta, ella había ‘normalizado’ el estar mal.

La felicidad ha llegado a su vida

Todo esto, por lo visto, cambió con su paso por el reality de Telecinco: «Fue como un ‘chip’ que me dio: ¿por qué antes era infeliz y ahora soy feliz?», se preguntaba la televisiva. «En la isla me di cuenta de que valía mucho más de lo que tenía», aseguraba. Y es que todo esto la animó a hacerse ‘unos retoquitos’ que ella siempre había querido hacerse.

«Yo tenía muchas ganas de ponerme labios, así que fui y, antes de que se emitiese el programa, me los puse». Pero es que no todo fue tan ‘bonito’ y, por lo visto, la intervención se le complicó un poco: «Parecía que me habían pegado una paliza», bromeaba la gaditana.

Labios (demasiado) carnosos

Y es que, al menos, el llevar mascarilla le sirvió para disimular un poco la situación: «Se me puso la boca hinchada y el bigote negro. Es la vez que más he agradecido tener que llevar mascarilla, porque yo tenía que ir a trabajar con la boca así».

Tuvo hinchada la boca por más de cinco días… pero la cosa, después, no mejoró demasiado: «después me veía mucha boca». Por suerte y pasadas un par de semanas, sus labios ya habían adquirido un tamaño ‘normal’ y ella se quedó encantada con el resultado.



El siguiente retoque que decidió hacerse Lucía, ya con el programa en emisión, fue el de rellenarse un poco las ojeras: «Me veía muy mala cara cuando me levantaba por las mañanas, así que decidí tapármelas un poco». Optó por ponerse poco y, de hecho, no fue a la cita que tenía para repasárselas. A pesar de eso, ella está muy contenta con el resultado.

La famosa pigmentación

Su siguiente intervención, nuevamente, implicaba agujas: se hizo una micropigmentación en las cejas, práctica que se ha puesto muy de moda en los últimos años. «A mí, con el estrés, se me caían los pelos de las cejas», confesaba. «Estoy muy contenta porque me quedaron muy naturales», reconocía.

Para su siguiente retoque, Lucía se tuvo que desplazar a Madrid. Se trataba de un tratamiento láser en la cara para cerrar los poros y limpiar las ‘impurezas’ y las marcas… y, en esta ocasión, parece que la cosa no salió demasiado bien: «La sensación era de como cuando vas a la playa y te achicharras, como que te mueres porque estás reventada».

Ella, más allá del dolor, estaba tranquila porque le habían dicho que eso era normal… pero eso no le quitó el mal rato que pasó. Eso sí: se pasó unos cuantos días con la cara completamente llena de puntitos rojos. Pasados unos días, la cara ya se le había quedado como ella quería y estaba muy contenta con el resultado.

A vosotros, ¿qué os han parecido todos estos retoques que se ha hecho Lucía? 

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Fuente: MTMad.