Esta es una de las teorías que llevan tiempo circulando por Internet y que, a pesar de sonar descabellada, no es descartada por algunas de las mentes más brillantes de nuestro planeta… y eso, como mínimo, tendría que hacernos sospechar. La pregunta es muy sencilla (y la respuesta, como todo en ciencia, de lo más compleja): ¿Puede ser toda nuestra existencia una simulación virtual? 

Sin ir más lejos, el creador y CEO de la compañía aeroespacial SpaceX, Elon Musk, es uno de los que lleva años especulando con esta idea. Pero es que el no es el único: Neil Degrasse Tyson, divulgador científico o Nick Bostrom, filósofo de Oxford, también ‘coquetean’ con la idea de que podríamos estar viviendo en una simulación virtual.

Hipótesis históricas

La hipótesis de la simulación ya lleva muchos años (incluso milenios) entre nosotros, y es que Parménides o Platón ya sentaban las bases de esta idea en sus estudios. Y es que esto podría no ser tan de ciencia ficción como podríamos pensar en un primer momento.

Pero es que este tema ha vuelto a salir a la palestra a raíz de un estudio publicado por Fouad Khan, editor senior de la revista Nature Energy, en la revista Scientific American el pasado 1 de abril, día en el que se celebraban los Santos Inocentes en los Estados Unidos.

En el artículo publicado por Fouad Khan, se baraja la posibilidad de que exista una especie de procesador gigante que proporcione la energía para una simulación de ese calibre, la cual debería comprender todo el escenario posible en el que se desarrolla nuestras vidas… y es que recrear el Universo entero de forma virtual, hipotéticamente hablando, no sería nada sencillo.

Nuestra vida en algoritmos

Según esta teoría, todo lo que vemos, percibimos y experimentamos estaría creado en base a algoritmos tremendamente complejos que se suceden uno tras otro y en paralelo.

Dichos algoritmos deberían de tener en cuenta una gran variedad de variables en función de cada personaje, de tal forma que la experiencia vivida por cada persona sea ‘única e intransferible’.



En este sentido, Khan determina que la conciencia estaría creada por nuestros cuerpos, pero no para nosotros: «Somos como los personajes de Grand Theft Auto, existimos para crear salidas audiovisuales integradas».

Siguiendo esta misma línea, si somos ‘como personajes de un videojuego’, sería lógico pensar que haya alguien jugando: «es muy probable que esto sea en beneficio de alguien que experimente nuestras vidas a través de nosotros».

La teoría, en este punto, va todavía más allá y define la experiencia del ‘personaje’ y del ‘jugador’ como una especie de simbiosis: «entre el personaje y el jugador hay un área gris donde partes del jugador y partes del personaje se combinan en algún tipo de conciencia», señala el editor.

Eso sí, Khan nos recuerda al final del artículo el peligro detrás de este tipo de teorías: «No debemos olvidar lo que es realmente la hipótesis de simulación. Es la madre de todas las teorías de la conspiración, la que dice que todo, con la excepción de nada, es falso y una conspiración diseñada para engañar a nuestros sentidos».

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta teoría? ¿Alguna vez os habéis planteado algo así? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: 20 minutos.