La historia de Stefanie Gurzanski da para una película muy al estilo de ‘El Lobo de Wall Street’. Ella llevaba una vida bastante apacible junto a su pareja, el millonario Stephen J. Cloobeck cuando, paralelamente, empezó a utilizar todas las propiedades de este, principalmente sus mansiones, para grabar cosas para una app erótica que se había abierto a espaldas de su pareja. Ya de paso, se gastó 1.3 millones de dólares de la tarjeta de crédito de él. Ahora, Cloobeck busca demandarla, pero que a ella le quiten lo ‘bailao’.

Stephen, por azar del destino, descubrió que su pareja estaba vendiendo por la popular plataforma de mecenazgo fotos suyas sin ropa y que, para más inri, estaba utilizando sus mansiones para que sirviesen de fondo a sus sesiones de fotos. Ahora ambos están sumergidos en una batalla judicial de esas que suelen tener mal final.

¿Cómo empezó todo?

Ellos se conocieron después de que él se separase de la que había sido su mujer durante 22 años. Poco después de esta dolorosa ruptura, se conocieron y vieron que había una ‘conexión’ entre ellos, por lo que empezaron una relación que, al menos al principio, pintaba muy bien.

Stephen, que era mucho de hacer regalitos caros, se gastó una millonada en joyas, viajes y el alquiler de un apartamento de lujo en Beverly Hills, todo para consentir a su pareja. Ella, por su parte, le había dicho a él que era modelo, pero las fotos ‘de prueba’ que le enseñaba eran en realidad las de su perfil de la app y, de hecho, nunca había trabajado como modelo profesional.

Ahora, Cloobeck la ha denunciado alegando que ella ha hecho un ‘daño tremendo’ a su reputación como empresario y donante político. También aseguró que, el hecho de que ella mostrase sus propiedades de lujo a sus seguidores, ha provocado que, ahora, estas estén en una gran vulnerabilidad de robo por haber sido ‘expuestas’.

Mentiras de por medio

Él, por lo visto, no se había dado cuenta de lo que subía su pareja porque ella le había dicho que no entrase ni a Reddit ni a Discord, ya que esto ‘podría dañarle el teléfono’… pero en realidad era para que él no viese sus fotos, las cuales circulaban por estas redes.

Cloobeck le proporcionó también una tarjeta para que se gastase ‘algo más de 2.000 dólares’, pero ella, presuntamente, acabó gastándose más de 26.000 en lencería para sus sesiones de fotos íntimas. Esto, sumado al resto de gastos con esa tarjeta, asciende a los 185.000 dólares.



Lo curioso de todo esto es que fue ella la que acabó con la relación cuando él le pidió matrimonio. Desde ese momento, él se mostró muy hostil con ella y fue cuando comenzó todo este proceso judicial.

Ella alega que él ya sabía todo lo que hacía y que está haciendo todo esto para obligarla a volver con él, como una especie de chantaje, pero ella asegura que no va a ceder. De hecho, el acoso de él ha provocado que la justicia le ponga una orden de alejamiento de 100 metros, por lo que Cloobeck no puede acercarse a menos de esa distancia de la que fue su pareja.

Stefanie, por su parte, exige que él le dé una mansión valorada en 7 millones de dólares, más dos millones más si quiere que ella elimine todas las fotos que le quedan por vender ya que, según ella misma afirmó, este es su modo de vida y no puede ‘borrarlas porque sí’.

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda esta historia? 

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Fuente: La Guía del Varón.