Hollywood necesita sacar películas como churros y, una buena forma de asegurar el tiro, consiste en basar tu película en hechos o personajes históricos que puedan interesar a la gente.

Sin embargo, es difícil encontrar al actor o actriz indicada que tenga las capacidades interpretativas para sacar la película adelante y que, al mismo tiempo, haga «fácil» el trabajo del equipo de maquillaje y se parezca a la persona que interpreta.

A continuación, compararemos a los actores y actrices con sus contrapartes reales para que veáis cómo eran en realidad y cómo terminaron siendo en su adaptación cinematográfica.

Michael Keaton como Ray Kroc en «El fundador»

Aunque el actor no se parece mucho al fundador de McDonald’s, su interpretación muestra a la perfección a esta personificación del capitalismo más duro.

Adrien Brody como Harry Houdini en la película «Houdini»

En este caso el parecido es bastante razonable. Pero lo cierto es que la cara un tanto caricaturesca de Adrien Brody hace que sea relativamente asequible encontrarle parientes lejanos.

Ashton Kutcher como Steve Jobs en «Jobs»

Es motivo de celebración que tu biopic lo realice Ashton Kutcher, sin duda es uno de los mejores cumplidos que te pueden hacer.

Benedict Cumberbatch es Alan Turing en «The imitation game»

No se parecen mucho más allá del hecho de que los dos son ingleses, pero la película funciona más allá de su parecido en la vida real.

Viggo Mortensen es Sigmund Freud en «Un método peligroso»

Cuando un actor roza la excelencia siempre tiende a mutar hacia su personaje adoptando su forma de mirar, sus manerismos y todos sus detalles. En esta película Viggo Mortensen lo logró con su interpretación del conocido psicoanalista.

Hugh Jackman es P.T. Barnum en «El gran showman»

Emmm… Sí, vale. Pasamos al siguiente.

Saoirse Ronan es María en la película «María, reina de Escocia»

Seguramente el único caso en esta lista en el que el parecido da incluso miedo. La forma de la nariz, los ojos… ¿Puede ser un caso de reencarnación?

Margot Robbie como Tonya Harding en la película «Yo, Tonya»

La actriz luchó por hacer este papel de una patinadora artística con un carisma peculiar y una relación tóxica con una madre maltratadora. Una joya que merece mucha más atención.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuentes: laguiadelvaron