Muchos hablamos a nuestros animales como si entendiesen algo más que nuestra comunicación no verbal y nuestro tono de voz; de hecho, nuestro apego con ellos es tan grande que son un miembro más de la familia.

Por lo visto, puede que tratar a nuestras mascotas como si fuesen personas no sea algo bueno para ellos. Aunque querer a nuestros animales es algo natural y positivo, puede que ciertas actitudes que tenemos con ellos no sean buenas para su salud mental, ya que terminamos ofreciéndoles una serie de cosas que no son naturales para ellos y que pueden generarles estrés y/o ansiedad.

La opinión de César Millán

Cosas como ponerles zapatos, pintarles las uñas o montarles fiestas de cumpleaños pueden parecer caprichos inofensivos, pero la verdad es que nuestras mascotas no le dan valor a eso y, al final, puede tener un efecto negativo.

Obviamente, no queremos influir en la forma en la que tratáis, por ejemplo, a vuestros perros (siempre que sea con cariño y amor). Pero el propio Encantador de Perros, César Millán, ha explicado que el exceso de cariño y la humanización de los animales puede traducirse como maltrato animal, ya que terminamos haciendo que nuestras mascotas pierdan parte de su identidad, se sientan frustrados, ansiosos e inseguros.

El experto en adiestramiento canino ha explicado que actualmente mucha gente “sustituye” a los hijos por perros u otros animales, algo que hace que en ocasiones los confundamos y no les dejemos claro cuál es su rol dentro de la familia o la sociedad.

Puede que a muchos os parezcan ofensivas estas declaraciones y penséis que solo buscan criticar, pero un abogado especialista en derechos de animales llamado Gary Francione ha declarado que, si nos fijamos, a menudo los perros que viven en la calle son más calmados y se portan “mejor” que muchos perros encerrados en casa con sus dueños que muestran señales claras de ansiedad.

Los expertos han hablado

También hay información dada por la página de Animal Político. Moisés Heiblum, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, explica que tratar como humano a un perro o gato hace que desdeñemos sus propias formas de comunicación, organización social y reglas de convivencia, cosa que limita su bienestar y puede generarles problemas de estrés.



Otro de los ejemplos claros es la evidente ansiedad por separación que sufren muchos animales cuando hay un apego excesivo. Es normal que nuestro perro se alegre al vernos, pero, si mientras estamos fuera se pasa el día ladrando o destruyendo cosas de casa, significa que es evidente que algo anda mal y que ese comportamiento es solo un reflejo de su situación mental.

Expresar cariño y afecto hacia nuestras mascotas no es nada malo, pero la prioridad debería ser su bienestar en vez de nuestras necesidades afectivas.

Por último, os animamos a que veáis la película ‘Zootrópolis’, una película de animación protagonizada por un grupo de animales y que refleja diversas críticas sociales:

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Fuentes: vix