Ayer ‘First Dates’ celebraba el quinto aniversario del programa así que no era una noche cualquiera en el restaurante del amor. Diana visitaba el restaurante de nuevo después de que su primera cita no fuera del todo bien dispuesta a conocer a un nuevo chico, pero con miedo de que le volviera a pasar lo mismo.

Su cita era Cedrick, un joven muy divertido que llegó al restaurante pisando fuerte cuando se disponía a saludar a Matías antes que a Diana. «Madre mía, verás tú ahora. Yo ya pensaba que iba a ir mal«, decía Diana en una sala aparte. Se imaginaba lo peor… pero iba a ser justo lo contrario.

Risas, risas y más risas

Ya en la mesa, Diana le preguntaba sobre sus orígenes y Cedrick bromeaba con su acento, lo que desató las risas de Diana. «Nunca me he fijado en un chico negro, pero quizás porque yo no le haya dado la oportunidad por mente cerrada«, confesaba ella. Seguidamente profundizaban sobre qué buscaban en el programa y coincidían en que, primero de todo, querían una amistad, ya que era la base de una relación.

A medida que se iban conociendo, la conexión entre ambos se iba haciendo más fuerte y el feeling era innegable. Cedrick no dudaba en tirar de humor y Diana no podía evitar reírse (y nosotros como espectadores tampoco, todo sea dicho). «Casi se me atraganta la comida por culpa de él«, bromeaba ella. Sin duda, se lo estaban pasando super bien.

Bachata en el restaurante

Hablando de sus pasiones, Cedrick le preguntaba si le gustaba bailar, algo que ella afirmaba rotundamente, por lo que él no dudó en hacerle una propuesta: «¿Te da vergüenza bailar aquí mismo?«. «¿Ahora? ¿sin música?», preguntaba ella. «La imaginamos».

Dicho y hecho, ambos se levantaban y se ponían a bailar bachata en medio del restaurante. Diana alucinaba con lo bien que bailaba él. «Me puede enseñar a mí, y mira que yo pensaba que me defendía, pero este… No veas«, decía ante las cámaras.



El baile con toque sensual

Y es que ese no sería el último baile de la noche; faltaba la traca final en el reservado. «Hazle a tu pareja un baile sexy durante 10 segundos«, ponía en la papeleta que había cogido Cedrick. Él, ni corto ni perezoso, se marcó un baile con unos movimientos muy sensuales encima de ella que dejaron a Diana sin palabras.

Luego le tocaba coger una papeleta a Diana y él tenía que escoger los tres lugares donde quería que le diera un beso. Además, le pidió que dijera qué significaba cada beso. Diana se sorprendió con lo respetuoso que fue en todo momento, algo que le encantó.

«Para nada me he encontrado yo en la vida un chico así. Respetuoso como ha estado en el reservado«, decía ella.

Pues nada, nos quedaremos con la duda sobre si eran lentillas o no.

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Fuente: cuatro