Muchos conoceréis parte de esta curiosa anécdota sobre Bill Gates: cuando era joven, fue arrestado en Silicon Valley. Un evento que fue conmemorado con una de esas magníficas fotos policiales que tanto nos gusta ver de los famosos.

La fotografía en cuestión muestra a un Bill Gates de 1977 luciendo una sonrisa de oreja a oreja y una mirada rebelde característica de su edad. Obviamente, la imagen ha generado todo tipo de teorías y leyendas sobre el motivo de su arresto que van desde el uso de las drogas al “hackeo” de algunos sistemas.

Un largo historial

Sin embargo y como era de esperar, todo esto son leyendas urbanas y la verdadera historia detrás de la imagen no es tan apasionante y es mucho más anecdótica. Por lo visto, la mente detrás de Microsoft no era demasiado prudente en la conducción y había sido multado en más de una ocasión.

Primero, en 1977 en Bellevue, Washington, donde se pasó una señal de “stop”, y un año después también fue detenido en Nuevo México por conducir sin licencia un Porsche 911 que se había comprado gracias a la solvencia de su empresa.

La pasión, lo primero

Hace no mucho que el propio magnate afirmó que el arresto se produjo después de recibir tres multas por manejar a alta velocidad en un viaje de Albuquerque a Seattle, cuando estaba trasladando su compañía, motivo por el cual seguramente se le veía tan feliz en las fotos que tomó la policía.

De todos modos, es evidente que nada de eso frenó su afición y pasión por el automovilismo. De hecho, tiene una colección compuesta por muchos Porsches y entre los que destaca el tradicional Ford Focus con el que muchas veces se le ha visto viajar.

Es cierto que desde entonces Bill Gates ya no ha tenido más encuentros con la autoridad en ese sentido y no es una persona a la que veamos constantemente conduciendo coches deportivos a toda castaña.



Conforme se ha ido haciendo mayor ha dejado sus pasiones a un lado y se encuentra completamente involucrado en proyectos que buscan reducir los efectos del cambio climático. En resumen, una persona bastante distinta a la que vemos en el “retrato policial”.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuentes: laguiadelvaron