La profesión de paparazzi es tan antigua como la historia de las cámaras de fotos. Y es que, en el momento en el que puedes inmortalizar una situación con un solo click, la tentación puede ser muy grande.

Hay gente que se dedica profesionalmente a seguir a gente (normalmente celebridades) para sacarle fotos en su día a día, siempre con la esperanza de conseguir algún tipo de ‘información exclusiva’. Pero eso es algo que todos vosotros ya lo sabéis, por lo que doy por concluida la introducción y nos vamos al asunto, que ya me estoy liando.

Nbc Paparazzi GIF by The Blacklist

En un vídeo publicado hace unos días en Facebook y que se viralizó rápidamente en las redes, podemos ver un claro caso de ‘violación de la privacidad’ por parte de un joven adolescente que, revestido de ‘inocencia’, está haciendo algo verdaderamente grave e irrespetuoso, por no decir ilegal.

En el clip podemos ver a una mujer tomando el sol en el patio de una casa mientras, desde el otro lado del muro que separa el patio de la vivienda de la calle, un joven intenta, de forma no demasiado sutil, grabarla con su teléfono móvil.

La imagen es bastante lamentable y eso es algo de lo que se burla el hombre que está grabando la escena y que, por lo que se desprende del audio, es el novio de la chica a la que están grabando sin que se dé cuenta.

Desde el otro lado del muro, el chico se tira un buen rato colocando su móvil en diferentes posiciones para, entendemos, captar bien a la mujer que se encuentra tomando el sol. La pareja de la víctima se encuentra dentro de la casa grabando toda la situación, hasta que ya no puede más y decide tomar cartas en el asunto.

Baja por las escaleras de la vivienda y, sigilosamente, se acerca a la zona del muro en la que está el chico sacando las imágenes de forma ilegal. A todo esto, recordemos que la mujer no se había enterado de absolutamente nada.



El novio, muy enojado, sorprende al joven que, en un patético intento de huida, se da de lleno con uno de los arbustos que decoraban el frontal de la vivienda y acaba cayendo al suelo.

El adolescente, estirado en la hierba, se retuerce de dolor en la que puede ser una de las peores interpretaciones del año. El joven, en todo lo que resta del vídeo, no se levanta del suelo mientras el hombre le pide que entregue el móvil y borre lo que grabó. Por encima del muro, la mujer, la verdadera víctima de este allanamiento a la privacidad, acaba por asomar la cabeza sin entender nada de lo que estaba pasando.

Aquí podéis verlo todo:

A vosotros, ¿qué os ha parecido este caso? ¿Creéis que ha actuado bien el hombre que ha grabado el vídeo? 

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Fuente: Upsocl.