Las nuevas tecnologías han permitido acercarnos a sectores de nuestra sociedad que, hasta hace poco eran, como mínimo, tabú. Y es que lo que pasa en las cárceles, más allá de lo que vemos en las películas, es un auténtico misterio.

La mayoría de los que estamos leyendo esto no sabemos exactamente cómo se vive en una prisión de nuestro país. En este sentido, nuestra protagonista de hoy, una expresidiaria, se ha encargado de transmitir su vida desde la celda con un solo objetivo: que la gente de fuera no entre, porque luego es muy difícil salir.

Todos podemos cometer errores y estos nos pueden llevar a estar en la sombra un largo tiempo. Nosotros intentamos siempre no juzgar a nadie, porque cada uno tiene su historia y los motivos que la llevaron a estar entre rejas son puramente del interés de los afectados (evidentemente, no estamos hablando de delitos de sangre ni nada por el estilo, ya nos entendéis).

La cuestión es que Jessica Kent, una mujer que se pasó 5 años de su vida en la cárcel, ha aprovechado el auge de las nuevas tecnologías, en particular de la red social de TikTok, para acercar a los más jóvenes lo que es pasar por todo ese desagradable proceso.

Ella no busca ni la fama ni el dinero, sino mandar un mensaje a todo el que quiera escucharlo de que es mejor no delinquir; que no hay nada que te devuelva los años que te pasas encerrado en una celda.

Ella cumplió condena durante un lustro tras ser condenada por posesión de arma de fuego, posesión de estupefacientes y venta de sustancias controladas. Fue condenada por un tribunal y se pasó media década en la sombra. Ahora, es una de las mayores activistas de los Estados Unidos en la lucha por la concienciación de los jóvenes para que no pisen estos sitios.

Ella pagó sus consecuencias y ahora, en su perfil @jesken12, cuenta algunas de las experiencia que vivió en la cárcel. ¿Cómo fue su primer día en prisión? ¿Cómo fue el último? Todo esto se lo cuenta a sus ya más de 740.000 seguidores en breves vídeos que ya acumulan cientos de miles de ‘likes’.



“Cada estado es diferente, cada lugar lo maneja de manera diferente, pero por lo general lo transfieren desde una cárcel del condado, lo encadenan, lo esposan y lo envían a prisión en una camioneta o un autobús.

Eso suele ser un viaje muy largo porque las cárceles están en medio de la nada, y no, no puedes parar para ir al baño o comer. Algo muy difícil cuando estaba embarazada porque tienes que orinar cada 10 minutos, así que durante cuatro horas tuve que sentarme allí sin orinar”, conto Jessica en uno de sus vídeos más duros a través de la red social china.

Ella cuenta también cómo fue el primer día en la cárcel; cómo te desinfectan, completamente desnuda, como si fueses un animal. Te revisan cada orificio de tu cuerpo para asegurarse de que no llevas nada, te despojan de tus pertenencias y te meten en una celda más pequeña que la mayoría de habitaciones, sin ventanas que den al exterior y con un retrete al lado de donde duermes. Y así te despides de tu libertad.

Como ya os comentábamos, podéis ver todos sus vídeos en su perfil personal haciendo click en este enlace.

A vosotros, ¿qué os ha parecido la historia de Jessica? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Upsocl.