Paniora Nukunuku es un tiktoker bastante conocido en su país que, hace unos días, se vio inmerso en una situación de lo más desagradable. Él se encontraba aparcado en la plaza de minusválidos de un establecimiento de comida cuando una señora se le acercó para, de malas formas, reclamarle que no podía estar ahí. Cuando él le enseñó la prótesis que llevaba en la pierna, la señora no sabía dónde meterse.

Este joven neozelandés cuenta actualmente con más de 160.000 seguidores en TikTok (@pnuks) con los que, diariamente, comparte algunas de sus experiencia vitales (lo típico que se hace en esta red social).

La cuestión es que, hace cosa de una semana, Paniora aparcó en la plaza de discapacitados de McDonald’s, como hacía habitualmente, y se quedó unos momentos dentro del coche haciendo unas gestiones cuando, por la ventanilla, una señora empezó a increparlo por haber aparcado en esa zona a pesar de que él, en la parte delantera de su vehículo, tenía enganchada la tarjeta que le acreditaba el poder utilizar dichas zonas.

«Tengo una tarjeta de minusválido porque tengo una pierna protésica. Soy discapacitado, tiene sentido. Obviamente, no puedes ver mi discapacidad si estoy en el coche», contó el joven en un clip de TikTok.

«Entonces, ¿por qué esta anciana pensó que era una buena idea abordarme, llamar a mi ventana y preguntarme si la tarjeta era mía o no? ¡No es asunto tuyo! ¡No eres la Policía de los minusválidos!», reclamaba molesto.

«Aunque alguien no parezca mayor o ‘lo suficientemente discapacitado’, si tiene la tarjeta que lo acredita, te callas la boca y te marchas», aseguró Nukunuku muy enfadado por lo que había ocurrido y por tener que rendirle cuentas a una señora que no era ninguna autoridad.

En una segunda publicación, visiblemente más enfadado, el tiktoker salió de su coche y se dirigió a la señora, que todavía se encontraba por la zona, para espetarle que en absoluto tenía derecho a hacer lo que había hecho, sobre todo cuando él tenía la tarjeta que le permitía aparcar ahí bien visible en la parte delantera de su vehículo.



«Espero que esto sea suficiente», le dijo a la señora mientras le mostraba la prótesis de su pierna. «¿me increpaste porque no te parecí lo suficientemente discapacitado?», le reclamó el joven.

Ella se fue por la tangente diciendo que le había reclamado porque ella quería esa plaza y que, en ocasiones, esta estaba ocupada por gente que no la necesitaba… pero es que claro, justamente él tenía la tarjeta enganchada en la luna delantera del vehículo, cosa que ella vio perfectamente cuando se acercó.

«¡Tengo solo una pierna y viniste a preguntarme si esa tarjeta era mía!», volvió a reclamarle acaloradamente el joven. «Sí, lo hice, tengo todo el derecho a hacerlo», contestó la mujer.

AQUÍ OS DEJAMOS EL VÍDEO:

@pnuksReply to @lisacameron56 can we get the camera footage @mcdonaldsau ? ##amputee ##pnuks ##lakemba ##boomer ##australia

♬ Up – Cardi B

«No, no lo tienes. Si la tarjeta está ahí, no tienes que preocuparte por nada. ¿Me increpaste porque no parezco minusválido? ¿Porque no parezco mayor? Hay una razón por la que tengo la tarjeta, así que no asumas que alguien no es lo suficientemente discapacitado. No lo vuelvas a hacer», zanjó el tiktoker antes de marcharse.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido la situación vivida por este joven creador de contenidos? 

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Fuente: 20 minutos.