Muchos de nosotros tenemos prejuicios; por ejemplo, aquellas personas que cuando piensan en un trabajador de la construcción se imaginan a una persona que no le teme absolutamente a nada, pero a continuación veremos a un grupo de obreros de Rodnia (Brasil) que hicieron evidente que eso no es cierto al verse afectados por sus propios prejuicios.

Estos hombres se encontraban trabajando haciendo la reforma de un restaurante cuando uno de ellos advirtió a los otros de un peligro acercándose a ellos. Después de avisarles, ese mismo obrero salió corriendo por un pasillo y el resto de los trabajadores empezaron a señalar a la puerta para después subirse rápidamente a un mostrador completamente movidos por el pánico.

Consecuencias de los prejuicios

Es en ese momento cuando vemos lo que estaba provocando esa situación ya que seguidamente entra a escena un perro, concretamente un pitbull.

En un principio, el pitbull parece querer perseguirlos a todos, cosa que es totalmente cierta. Pero no los persigue para morderlos, sino que simplemente quiere atención y cariño, algo que muestra moviendo su cola y olisqueando todo con su nariz.

Obviamente, al poco rato y después de correr y esconderse como si les persiguiera el diablo, los obreros se dan cuenta de la situación y proceden a saludar al perro que les devuelve el saludo de forma totalmente amigable.

Desmontando falsas ideas

Por desgracia, esta es una situación realmente frecuente ya que se tienen muchos prejuicios e ideas erróneas en relación a esta raza.

Durante mucho tiempo han sido perros de lucha con lo cual la gente cree que tienen una agresividad natural que, de hecho, no hace más que poner a las personas a la defensiva y potencialmente crear una situación peligrosa.



Pero la realidad es que estos son animales muy fieles y dedicados que solo atacarán de manera agresiva si se ven en grave peligro, si son acorralados o si los han maltratado para que se comporten así.

podéis ver el vídeo del momento a continuación:

En cualquier caso, en esta ocasión «el furioso ataque» de este pitbull nos ha regalado un momento muy divertido y que, además, nos permite hacer una reflexión sobre nuestros prejuicios.

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Fuentes: rolloid