Las nuevas tecnologías no siempre están ahí para facilitarnos la vida… y el artículo que os traemos hoy os lo demostrará. Puede que tener un teléfono inteligente en el bolsillo nos resulte muy útil para muchas cosas, pero también puede funcionar como un arma de doble filo.

Hoy no hablaremos de hackeos ni de filtraciones de nuestra información a la red, sino de algo mucho peor: los malentendidos en aplicaciones de mensajería. A continuación, unas cuantas capturas que nos demuestran que, en ocasiones, el Infierno está en la Tierra:

1Microinfarto al ataque

Y es que, de no haberlo frenado a tiempo, podríamos haber estado ante una historia con un final bastante trágico… todo por una confusión de lo más tonta.

2Le dejó el balón rebotando

No se podía fallar un gol que estaba tan cantado… y es que, una oportunidad así, se tiene una vez en la vida.

3Creo que necesita un par de clases más…

Es verdad que la intención es lo que cuenta… pero creo que esta persona está bastante lejos de ser una profesional de los hashtags. Pero oye: ese es el camino.

4Una gran capacidad deductiva

Esta persona tendría que estar trabajando en la NASA o algo por el estilo; una capacidad deductiva así no la tiene cualquiera.



5Tropezando con la misma piedra

Nunca había visto a nadie encariñarse tanto con una cagada. En ese punto, lo más probable es que yo ya hubiese reventado el teléfono contra el suelo o algo por el estilo.

6Cuidado con lo que mandas por redes

La prueba de que una sola letra te puede hundir la vida por completo.

7¿En qué momento se llega a tener esa conversación?

No sé qué se puede llegar a querer escribir, como para que el móvil te juegue esta mala pasada. Hay personas muy raras usando la tecnología…

 

8Creo que ya se puede quedar esperando sentado…

Que cada uno espere lo que quiera… pero creo que esta no es forma de pedirlo. Por suerte ha reculado a tiempo, porque se podía haber llevado un tatuaje de palma de mano en la cara.

9Cuando conoces a tus hijos

A esto se le llama ‘anticiparse a los problemas’… y es que nadie nos conoce como nuestros propios padres: saben perfectamente de qué pie cojeamos en cada momento, por lo que no podemos engañarlos de NINGUNA manera.

10Todo arreglado

Nunca he soportado a la gente que le dice al resto cómo quiere que le contesten… es de un egocentrismo insoportable. Este se ha llevado una buena lección.

A vosotros, ¿qué os han parecido estas conversaciones? ¿Alguna vez os ha pasado algo parecido? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.



Fuente: UPSOCL.