El término ‘detox’ se ha puesto muy de moda estos últimos años por un motivo muy simple: cada vez estamos más concienciados con la importancia de cuidar nuestro cuerpo y, sobre todo, tener muy presente qué es aquello que nos metemos: ¿qué es exactamente lo que necesitamos? ¿Qué nos perjudica y no lo sabemos? ¿Es sano beber whisky y fumar sin parar? A pesar de que antes no lo hacíamos, por suerte, ahora nos lo cuestionamos.

Hoy, en este sentido, queremos hablaros de que el cuerpo no solo se alimenta de comida y que, para poder tener una salud completa, también debemos tener en cuenta la calidad de aquello que nos llega por los demás sentidos; aquello que afecta a nuestras emociones y, por lo tanto, a nuestra forma de ver la vida.

El ‘detox emocional’ lo que busca es que nosotros nos liberemos de todos aquellos pensamientos que, en lugar de sumar a nuestras vidas, nos restan. Tenemos que saber a qué acercarnos y a qué alejarnos para poner disfrutar de un correcto saneamiento emocional.

Lo primero es lo primero: ¿qué es el detox emocional?

La psicóloga y sexóloga española Silvia Olmedo acuñó este concepto en 2016 gracias a su libro ‘Detox emocional’, donde nos contaba todas aquellas cosas a las que podíamos enfrentarnos en nuestro día a día, pero que no nos hacían felices de ninguna forma; qué es aquello que nos roba la energía en nuestro día a día.

Lo primero que tenemos que hacer es detectar todas aquellas cosas con las que no estamos bien; aquellas cosas que no nos hacen felices. Para eliminarlas/apartarlas, primero debemos tenerlas bien localizadas.

¿Qué es aquello que nos produce estrés, agotamiento, ansiedad tristeza o sueño? Estas pueden ser buenas señales de que aquello que nos esté produciendo estas emociones podría no ser positivo.

Sacarnos de encima todos aquellos pensamientos negativos y apartar a las personas tóxicas no es nada fácil… pero tampoco inalcanzable. Se requerirá de esfuerzo y disciplina y, sobre todo, de mucha voluntad… sino, no llegaremos a ningún sitio.

Si ya hemos detectado aquello que nos perturba, ahora deberemos hacer lo siguiente.



1Poner límites

Si hemos detectado aquello de lo que nos queremos deshacer, lo primero es poner unos límites y decir ‘por aquí ya no paso más’. Esto hará que, al menos de entrada, el problema no vaya más.

2Tomar decisiones

Esto es fundamental a la hora de encontrar aquellas alternativas que sí nos aportan felicidad y nos suman. Que el miedo no nos paralice, ni tampoco aquello que los demás quieran decirnos y que nos juegue en contra.

3La importancia del tiempo

Todo es un proceso y, si no somos conscientes de que las cosas toman tiempo, acabaremos por desesperarnos… y eso puede que nos lleve a desistir. Seamos fuertes, pero también pacientes.

 

4El protagonismo de las cosas importantes

Nuestra familia y amigos tienen que ser los protagonistas de nuestro tiempo (siempre que así lo deseemos en ese momento, claro). No solo se trata del trabajo que hacemos con nosotros, sino también del que hacemos con aquellas personas que más apreciamos en la vida. Pasemos tiempo de CALIDAD con ellas.

5Las lamentaciones

No debemos quejarnos por todo cada segundo de nuestros días. Una vez nos hayamos desahogado, debemos empezar a actuar para dar con una solución. De lo contrario, las quejas y las lamentaciones se convertirán en una trampa que nos mantendrá retenidos.

6Adiós a los pensamientos negativos

Todo aquello que sea un estorbo en nuestra cabeza tiene que quedar fuera. Dejemos de lado aquellos pensamientos negativos que no aporten más que amarguras, tristezas y pesadumbre.

7Ser agradecidos

Estar aquí ya es mucho, y eso es algo que debemos agradecer. Si somos agradecidos con lo que tenemos, veremos cómo, aquello que no tenemos, pasa a un segundo plano. No se trata de no aspirar a más, sino de agradecer hasta dónde hemos llegado.

Estos pasos pueden ser el comienzo de nuestro camino a una vida más saludable a nivel emocional. No hay una fórmula mística, pero si una certeza: no hemos venido a esta vida a sufrir y, en la medida de lo posible, debemos trabajar para no hacerlo.



A vosotros, ¿qué os han parecido estos consejos? ¿Os han sido de utilidad? 

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Fuente: VIX.