Salir a comer a un restaurante es toda una experiencia. Siempre es bonito llegar a un sitio y que te atiendan y te sirvan tus platos favoritos. Ese tipo de caprichos, por lo general, nos animan y, además, nos sirven para socializar y colaborar con el bienestar de los comercios de nuestra zona.

El problema es que, como veréis a continuación, en ocasiones, las cosas se tuercen más de lo que sería deseable. Solo os advertimos de que, después de ver estas fotos, puede que no tengáis ganas de salir a comer en un tiempo. Avisados estáis.

1El pollo bien cortadito

No es que yo sea un experto en el tema de cortar piezas de pollo, pero creo que en un patio trasero, en un trozo de cartón apoyado sobre dos contenedores de basura… como que no parece lo más indicado.

2La importancia del hierro en nuestro cuerpo

El chilli con carne es muy rico en proteínas y calorías, pero creo que, al menos con esta porción, se han pasado con el tema del hierro. Nada que envidiarle a las lentejas.

3Alguien se ha quedado sin trabajo

A esta mujer la despidieron después de que subiese un ‘stories’ en su Instagram en el que aparecía escupiendo la comida de los clientes. Una impresentable.

4Un sueño hecho realidad

He visto demasiadas películas de Pixar como para saber que este, probablemente, sea el mejor restaurante de la ciudad.



5El restaurante con los pies en el suelo

Ya decía yo que esas costillitas agridulces tenían un sabor muy especial. No hay nada como la comida bien condimentada.

6Un premio para el que lava los platos

Lo bueno de esto es que comes más de lo que tenías previsto. Siempre es bueno encontrarse con varias texturas en un mismo plato… es casi una experiencia de Estrella Michelin.

7Menos mal que me lo han dicho

Yo ya estaba a punto de hacer un collage en la pared del lavabo, pero se ve que en este establecimiento no valoran el arte moderno.

 

8Las alitas de pollo condimentadas

Es el plato estrella de este restaurante y, como podéis ver por la foto, se toman muy en serio su cuidado… no vaya a ser que alguien se las intente robar.

9Un 2×1

Ella se pensaba que le darían el doble de patatas, pero lo que nunca se imaginó es que también se fuese a llevar una manicura gratis a casa. Si es que son todo ventajas.

10Menos mal que se dio cuenta de esto

El único problema es que lo hizo DESPUÉS de haber comido, justo cuando estaba saliendo del local. En esta vida hemos venido a jugar.

11Ya hemos encontrado al chef

Es muy importante que el responsable de la cocina de un restaurante dé la cara y pase tiempo con los clientes; que los atienda y les explique qué es exactamente aquello que se van a comer. Se trata de la mejor experiencia culinaria que podemos tener.



En la vida real nos da bastante más asco que en la tierna película de ‘Ratatouille’ :

A vosotros, ¿qué os han parecido estas situaciones tan particulares? ¿Alguna que os haya resultado particularmente perturbadora? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Brightside.