El mundo occidental tiene un grave problema con el tema de la obesidad. Se trata de uno de los principales problemas de salud de esta parte de mundo y, lo peor de todo, es que resulta muy difícil de tratar. Nuestro estilo de vida y la comida industrializada son el caldo de cultivo perfecto para propiciar este tipo desbarajustes alimenticios.

Si no optamos por una alimentación sana y una vida activa, las únicas opciones que nos quedan para perder peso son las más invasivas, como los procedimientos quirúrgicos o los medicamentos… pero esto siempre tiene que ser nuestra última opción.

Medicamentos para perder peso

De estos recursos más ‘invasivos’, el más recurrido suele ser el de los medicamentos, ya que no requieren de grandes procedimientos y son de ‘rápida ingesta’… pero estos siempre vienen asociados a una gran cantidad de efectos secundarios.

En este sentido, unos investigadores habrían dado con un medicamento que, por lo visto, «cambia las reglas del juego», según recoge el medio Science Alert.

Un experimento prometedor

Este tratamiento, que se encuentra en un estado experimental, se habría probado recientemente con bastante éxito entre pacientes con problemas de obesidad, con unos efectos nunca antes vistos en este tipo de tratamientos.

Para este estudio se contó con la participación de 2.000 adultos obesos de 16 países diferentes, a los que se les suministró de forma diaria un medicamento llamado semaglutida, el cual ya se utiliza para el tratamiento de la diabetes tipo 2.

Para el estudio se contó también con un grupo de control que tomó solo un placebo, y a todos los participantes se les sometió a una rutina más sana enfocada a la pérdida de peso (nada por sí solo hace milagros, y de ahí la importancia de cambiar nuestros hábitos).



Un grupo de control tomó solo un placebo, en lugar del medicamento. Ambos grupos recibieron un curso de intervención en el estilo de vida diseñado para promover la pérdida de peso.

La revelación de la semaglutida

Lo que se pudo comprobar al final del estudio es que, aquel grupo que solo había tomado placebo, había sufrido una pérdida de peso muy poco significativa. En cambio, aquellos que habían tomado el compuesto de semaglutida habían experimentado una pérdida de peso mucho más pronunciada.

El medicamento se administró en los sujetos de prueba durante 68 semanas, y lo que se pudo ver es que el medicamento reducía el apetito gracias a una serie de efectos en el cerebro. Los participantes que tomaron este compuesto perdieron una media del 14,9% de su peso corporal, pero es que más de un 30% perdió más del 20% de su peso.

Una eficacia altísima

Con estos datos, este medicamento duplicaría la eficacia respecto a otros medicamentos que también van dirigidos a la pérdida de peso, presentando una eficacia más próxima a la conseguida con intervenciones como la ‘reducción de estómago’.

La investigadora especializada en obesidad Rachel Batterham, del University College de Londres, se muestra muy entusiasmada con estos resultados: «Ningún otro fármaco se ha acercado a producir este nivel de pérdida de peso; esto realmente cambia las reglas del juego».

«Por primera vez, las personas pueden lograr mediante medicamentos lo que solo fue posible mediante la cirugía para bajar de peso», asegura la investigadora. Esto, sin duda, supondría una revolución en el mundo de la salud.

Eso sí, el medicamento presenta algunos efectos secundarios leves, siendo las náuseas y la diarrea los más detectados entre los participantes del estudio. También destacar que el medicamento se suministraba vía inyección semanal y que, de forma posterior al ensayo, algunos de los participantes empezaron a ganar peso nuevamente.

¿Conclusión de todo esto? Pues que, aunque haya medicamentos que nos puedan ayudar a la pérdida de peso, es importante llevar de forma paralela una vida sana y activa.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta nueva noticia? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: 20 minutos.