La pandemia ha cambiado por completo nuestras vidas. Después de casi un año viviendo en estas circunstancias, que vengamos nosotros a repetirlo puede que sea algo innecesario (y tenéis razón). Pero es que, todavía hoy, se notan algunos de los efectos que este cambio de hábitos ha tenido en nuestras jornadas. Y eso es fundamental para poder entender nuestra historia de hoy.

Tenemos que ir por la calle con mascarilla, guardar el distanciamiento social y, en particular los estudiantes, hacer todo lo posible por tomar las clases desde su casa… y es que no en todas partes del mundo se ha vuelto todavía a la educación presencial en los colegios.

La normalización de las clases online

Las clases online se han convertido en parte de nuestro día a día, y eso se debe a que es una de las formas más efectivas de evitar posibles contagios que, nuevamente, dificulten el control de la maldita enfermedad que tanto ha trastocado nuestras vidas. Y es que con las clases online se protege tanto al estudiante como a su familia… aunque, no estaba previsto que dicha protección se diese de la forma que veremos a continuación.

Y es que hace unos pocos días, en Michigan, Estados Unidos, una clase online se convirtió, de forma imprevista, en la salvadora de una señora que sufrió un desvanecimiento mientras su nieto se encontraba en plena clase, en directo.

La maestra salvadora

Una maestra de la Escuela Primaria Edgewood en Muskegon Heights, Julia Koch, se percató que, en el fondo de la imagen de uno de sus estudiantes, estaba pasando algo raro.

Todo comenzó cuando, al empezar la clase, el joven estudiante de primer curso empezó a presentar problemas técnicos a la hora de conectarse. En ese momento, el pequeño llamó a su abuela, Cynthia Phillips, para que lo ayudase a conectar el ordenador a la toma de corriente.

Algo no cuadraba

Cuando la abuela se acercó a la cámara, Julia empezó a notar que algo no cuadraba en lo que estaba viendo: la señora mostraba unos síntomas extraños.



Rápidamente avisó al joven de que su abuela, con toda probabilidad, estaba sufriendo un accidente cerebrovascular, por lo que había que llamar a una ambulancia de inmediato.

Fue ella misma la que avisó a los administradores de la escuela, quienes llamaron al 911. Gracias a la rápida intervención de la profesora, Cynthia pudo ser trasladada a un hospital y ser tratada del derrame cerebral que acababa de sufrir.

Mucho ojo y sangre fría

De no haber sido por el buen ojo de la maestra y el haber actuado con tanta sangre fría, lo más probable es que esta historia no hubiese tenido un final tan feliz como el que estamos contando ahora mismo.

“Cuando empezó a hablar, me di cuenta de que algo andaba mal (…) No estaba segura de qué estaba mal, pero había algo mal”, explicó Julia Koch al medio de comunicación WOOD.

Después de pasar unos días hospitalizada y recuperándose de lo ocurrido, Cynthia Phillips ya se encuentra de nuevo en su casa, sana y salva, y todo gracias a la rápida actuación de la maestra de su nieto, con la que tiene una deuda de por vida.

“Gracias por salvarme la vida”, declaró Cynthia en una breve entrevista que concedió a una televisión local.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia? 

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Fuente: Upsocl.