Linda Blair ha pasado a la historia por dar vida a uno de los personajes más icónicos de la historia del cine. Su fama, en ese momento, se vio catapultada hasta las nubes… y hasta las malas prácticas: excesos, drogas y escándalos tras triunfar cuando tan solo tenía 13 años; su fama se había convertido, como con muchos otros artistas que triunfan jóvenes, en un arma de doble filo.

“Terminó la película y mi historia cambió”

Y es que para la actriz, esta película no solo supuso y punto y aparte en su carrera profesional; también fue un punto de inflexión en su vida que, visto en perspectiva, no le salió nada barato.

La niña de ‘El Exorcista’Regan MacNeil, acabó por devorar a la propia Linda. La protagonista de la icónica película de terror de 1973 ya forma parte de la historia de la cultura humana, pero a cambio de haber vivido un auténtico infierno personal.

Para poder ingresar en el elenco de la película, Linda no lo tuvo nada fácil: tuvo que superar un casting en el que se enfrentó a otras 600 niñas que, como ella, querían hacerse con el papel.

Un rodaje infernal… en todos los sentidos

Después de mucho vomitar verde y darle vueltas a la cabeza (literalmente), Linda consiguió superar el complicado rodaje del que, según reconoce, no guarda un gran recuerdo ya que, con tan solo 13 años, tuvo que enfrentarse a las cosas verdaderamente desagradables que hacía y decía su diabólico personaje.

Todo el proceso de rodaje duró unos seis meses que, para Linda, fueron una auténtica tortura. De hecho, llegó a sufrir una lesión en una vértebra mientras estaba colgada por un arnés para la grabación de una de las escenas. Y es que, durante mucho tiempo, se creyó que ese rodaje estaba ‘maldito’.

Todo pasa factura

Durante el rodaje, recordemos que fallecieron algunos actores como Jack MacGowran y Vasiliki Mailiaros, por no hablar de los innumerables problemas técnicos que pararon el rodaje una y otra vez.



Eso sí: su estreno fue todo un éxito. Varias nominaciones a los premios Oscar y a los Globos de Oro, por no hablar de que fue todo un éxito en taquilla, llenando salas durante todas las semanas que la película estuvo expuesta en las mismas.

Una carrera profesional muy accidentada

¿Qué pasó después? Pues que la fama de Linda no la volvió a dejar vivir tranquila nunca más: “No podía ir al supermercado, ni a una tienda, ni a ningún lado. La gente me veía y se moría de miedo. No podían separar la película de la persona: me miraban como si fuera el diablo», reconoció la actriz en una entrevista.

En ese punto, empezaron los escándalos: relaciones románticas problemáticas, como la que tuvo con Rick Springfield, o con Gary Rossington, guitarrista de la banda de rock Lynyrd Skynyrd, y con quien fue detenida por posesión de drogas cuando tan solo tenía 17 años.

Paso por los juzgados y llegó a ser condenada a tres años de cárcel por venta de anfetaminas y cocaína, y se tuvo que pasar un largo tiempo haciendo trabajos comunitarios para poder pagar la condena.

Tocar fondo y tomar otra dirección

Los años 80 fueron un auténtico infierno para ella ya que, además, nadie quería darle trabajo por la fama que se había ganado, viéndose abocada a participar en películas para adultos que a duras penas le daban para vivir. Todo esto acabó con su internamiento en un centro psiquiátrico por depresión.

Hoy, ya recuperada, está completamente alejada del mundo que tantos problemas le dio en su juventud, y se dedica al completo al rescate y la rehabilitación de animales. No quiere saber nada de ponerse delante de una cámara.

A vosotros, ¿qué os ha parecido la historia de Linda?

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Fuente: Upsocl.