Las crónicas de Narnia es una saga de películas y libros que cuenta una historia épica que tiene lugar en un país de fantasía llamado Narnia de esos de toda la vida con brujas, animales que hablan y todo tipo de seres mitológicos.

Pero pese a toda esta magia uno de sus personajes existió en la vida real. Y fue nada más y nada menos que… (redobles de tambores) ¡Lucy!

La hermana pequeña de los Pevensie, la familia protagonista, fue la que encontró el armario que les hizo de puerta a este mundo mágico y, curiosamente, está basada en una persona real que se llamaba Lucía de Narni.

Narni es un pueblo de Italia, concretamente ubicado en la región de Umbría, cuyo nombre le gustó mucho a C.S. Lewis, autor de los libros, y lo adaptó para sus novelas ya que un personaje de la historia de ese pueblo tenía el mismo nombre que su hija.

¿Quién fue Lucía?

Lucía de Narni fue la primera hija del tesorero del pueblo y su esposa. Desde pequeña se mostró muy devota y, cuando apenas tenía 5 años, se dice que le estaba rezando a la estatua de una virgen sosteniendo el niño en brazos y entonces el niño cobró vida y Lucía lo cuidó durante tres días hasta que de nuevo se convirtió en estatua.

A medida que fue creciendo tuvo más visiones de santos y otras experiencias de estas que tanto gustan a Iker Jiménez. Ella quería ser monja y no casarse, pero se le apareció la Virgen María y le dijo que debía hacerlo (por lo visto es una especialista en ligues) así que Lucía se casó con el conde Pietro de Milán.

 



Ella mantuvo su voto de castidad y, tras tres años casados, se separaron al más puro estilo “Hollywood” y ella, finalmente, decidió hacerse monja.

Mientras estaba en el convento de Viterbo recibió los estigmas (las heridas de Jesucristo) y los altos mandos de la Iglesia lo consideraron un milagro por lo mucho que sangraba, en vez de la hemofilia que le hubiesen diagnosticado los médicos. A raíz de esto, ganó fama y la gracia de muchos de ellos.

El fin de sus días

Lucía de Narni falleció el 15 de noviembre de 1544, a los 60 años, y fue beatificada en 1710 por el Papa Clemente XI.

¿Ha heredado el personaje de Lucy de “Las crónicas de Narnia” de su personaje original? Pues las visiones y poco más, pero sin duda alguna la historia es realmente curiosa.

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Fuentes: vix