Alfonso Flores es un hombre de 28 años procedente de Dallas que desde que era pequeño había soñaba con ser más alto. A pesar de que su altura no era precisamente poca (medía 1,80 m), él sentía la necesidad de ser más alto… y encontró la manera.

Tan alto como Michael Jordan

«Sé que 1,80 metros es una muy buena altura, y a mucha gente le encantaría ser tan alta, pero quería un poco más que eso. Esto es algo que siempre había querido hacer; desde los 12 años«, explica Alfonso, quien quería ser tan alto como los jugadores de la NBA.

«Tenía muchas ganas de ser más como mis héroes. Todos mis héroes eran súper altos, concretamente personas como Michael Jordan, Phil Jackson, Kobe Bryant, y por supuesto, mi padre«, añade.

Para Alfonso no ha sido un camino de rosas, ya que sus amigos y familiares no lo veían con buenos ojos. «Pensaron que estaba loco y que no debía hacerlo porque era innecesario«. A pesar de la falta de apoyo, no había nada que le frenara en su meta.

Su solución: la cirugía

El dr. Kevin Debiparshad, del Instituto The LimbplastX en Las Vegas, fue el encargado de llevar a cabo la cirugía. Este procedimiento dura una hora y consiste en que al paciente se le insertan unos implantes en el fémur o en la tibia.

Es ‘mínimamente invasivo’ y lo que provoca es el alargamiento del fémur o la tibia. Los implantes se controlan con un mando que tiene el paciente y cada día se alargarán un poco hasta llegar a la altura deseada.



El no módico precio

La operación no es precisamente barata, como os podéis imaginar. Según la página web del doctor, esta cirugía puede costar unos 75.000 dólares (si se quiere alargar el fémur) o unos 84.000 dólares si la cirugía es en la tibia (es decir, puede llegar hasta los 69.000 euros). Además, el paciente puede optar por otros accesorios que suban el precio hasta los 94.000 dólares (77.000 euros).

Por si fuera poco, dos años después de la cirugía, los pacientes deben someterse a otra cirugía para quitarse los implantes… y esto no está incluido en el precio anteriormente mencionado. Esto puede costar entre unos 14.000 y 20.000 dólares más…

La parte más dura: la recuperación

«La parte más difícil fue dormir bocarriba durante dos días en el hospital. Solo fue cuestión de semanas hasta que volví a mis actividades cotidianas», explica Alfonso, pero cree que «un poco de malestar por una vida de felicidad vale completamente la pena«.

Sin embargo, tan solo necesitó un día para volver a caminar después de la operación. «He tenido poca o ninguna molestia en mis piernas durante todo el proceso. Mis huesos están bastante consolidados desde que me operaron«.

Alfonso lleva siete meses disfrutando de su nueva altura de 2,10 metros y no puede contener su alegría. «Esto ha sido algo que he querido durante mucho tiempo y se siente muy bien decir que finalmente lo he logrado«.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: ndtv