Mucho se habla sobre si el comportamiento humano le debe más a la genética o al entorno y la educación y lo cierto es que cuesta ponerse de acuerdo. Por eso a continuación hablaremos de un caso que, aunque no resuelve ninguna duda científica, lo cierto es que resulta realmente curioso.

Este caso es el de unos gemelos que fueron separados al nacer, pero cuyas vidas han tenido ciertos paralelismos y similitudes que parecen sacadas de una película de ciencia-ficción y resultan inverosímiles.

La historia familiar

James Lewis fue adoptado cuando solo tenía 3 semanas, pero a los 39 años recordó que su madre adoptiva había hablado en alguna ocasión de “el otro bebé”, así que pensó que tal vez tenía un hermano. Entonces acudió a la Corte de Sucesiones donde tenían el registro de su proceso de adopción y descubrió que una familia había adoptado a su hermano gemelo al que habían puesto James Springer de nombre.

Según la ciencia, el parecido físico entre hermanos puede alcanzar hasta el 80% y hay una gran posibilidad de que tengan un coeficiente intelectual parecido, pero lo cierto es que este caso sorprendió a todo el mundo porque llevó todo esto a otro nivel.

La vida de James

James Lewis recuerda que cuando era un niño tenía un perro al que le puso Toy y que, en la escuela, sus asignaturas favoritas eran matemáticas y el taller de carpintería.

Cuando creció, conoció a una mujer llamada Linda y se casó con ella aunque luego se divorció de ella para casarse con Betty, con quien tuvo un hijo, James Allan Lewis. Durante toda su vida trabajó como guardia de seguridad y amaba fumar y su Chevrolet. De todas estas cosas, ¿cuántas creéis que compartía con su hermano gemelo? Pues todas y cada una de ellas.



Una vida de paralelismos

James Springer tuvo un perro llamado Troy, sus materias favoritas eran las mismas que las de James Lewis, se casó con una mujer llamada Linda para luego irse con una Betty y tuvo un hijo que, efectivamente, se llamaba James Allan Springer. Además, trabajaba como guardia en la oficina del sheriff, fumaba y disfrutaba conduciendo su Chevrolet.

Este caso llegó a los oídos de Thomas Bouchard y la Universidad de Minnesota, donde se realizaba una investigación sobre los gemelos y el efecto de la crianza y la genética en su personalidad, y los hermanos fueron estudiados durante los 20 años posteriores.

Se sabe que Lewis se volvió a separar y se casó con otra mujer que se llamaba Sandy; sin embargo, no sabemos si su hermano hizo lo mismo, aunque todo apunta a que no sería ninguna locura.

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Fuentes: laguiadelvaron