Según la RAE, influencer es «aquella persona con capacidad para influir sobre otras, principalmente a través de las redes sociales», y es que, con el nacimiento y la popularización de las redes sociales, este tipo de personas han proliferado como las setas.

Este gran poder conlleva una gran responsabilidad y, como habremos podido experimentar todos en más de una ocasión, esa premisa no siempre se cumple. Por lo que sea, cuando le das mucha importancia a lo que alguien pueda decir, y esta persona se equivoque a la hora de formular una frase (o se malinterprete, como ha ocurrido hoy), la cosa se puede liar bastante. Ahora lo veréis.

Hoy veremos cómo una pequeña empresa americana, gracias a la malinterpretación de una frase escrita por Elon Musk en su cuenta personal de Twitter, pasó de ser una pequeña empresa familiar, a ser una de las más cotizadas en bolsa en un solo día. Y todo por eso: por entender mal lo que in influencer había dicho.

La semana pasada, Elon Musk, fundador de Tesla y, recientemente, coronado como el hombre más rico del mundo, publicó en su cuenta de Twitter el siguiente mensaje: ‘Use Signal’ (Usad Signal). Esta simple petición acabó por desencadenar una serie de curiosos ‘daños’ colaterales que Diego (@en_teror) ha analizado de forma minuciosa, dejándonos a todos con la boca abierta y con la certeza de aquello que siempre dicen: ‘la realidad supera a la ficción’.

Una petición bastante simple que, aparentemente, no tenía pérdida… ¿verdad?

Esta es la aplicación a la que hacía referencia el ingeniero, una muy parecida a Whatsapp o Telegram, por lo que, aparentemente, no tendría que haber pérdida… pero la hubo (al menos para unos cuantos inversores).

Algunos inversores que, supuestamente, eran avispados, decidieron buscar en la Bolsa a ver si podían comprar algunas acciones de esa compañía y, como bien explica Diego, se liaron bastante en el proceso.

Y es que Signal Advance no tenía nada que ver con la empresa de mensajería que recomendaba Musk más allá de tener casi el mismo nombre.



Esa pequeña empresa no podía creerse lo que les estaba pasando y tuvieron que hacer un comunicado para aclarar la situación.

Evidentemente, ahora todo ha vuelto a la normalidad… pero es curioso ver la impulsividad con la que actúa la gente solo porque otra que, supuestamente, es influyente, ha dicho algo.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto? ¿Estáis pensando en invertir también ahí? 

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Fuente: La Vanguardia.