‘Toy Story’ (1995) es una de las películas más emblemáticas de la historia. No solo se trata de la primera película hecha íntegramente por animación digital, sino que, además, sentó las bases de todo lo que vendría después en el cine de Pixar, regalándonos algunos de los personajes más queridos y reconocibles de la historia del cine.

Una gran película a la que le siguieron tres secuelas más, y que consiguió mandar a todo el mundo un mensaje que siempre hace falta: el de la amistad. Y es que ‘Toy Story’ va de eso: de gente (muñecos) muy diferentes, que tienen que unirse por un bien común. Ellos, a diferencia de nosotros, sí salieron mejores de su ‘crisis’.




Todo podría haber sido diferente

La cuestión es que todo esto, como os contaremos hoy, podía haber sido muy diferente. Woody, el personaje más emblemático y carismático de toda esta franquicia (podríamos decir que es el protagonista indiscutible), originalmente, iba a ser el malo de la función.




Para entender esto tenemos que remontarnos a los inicios de la producción, cuando el equipo de creativos estaba haciendo unos primeros borradores de cómo podía ser la trama. Ahí, podemos ver que Woody, originalmente, era un muñeco ventrílocuo malvado y Buzz, que en esa etapa del guion se llamaba Lunar Larry, era un astronauta de un tamaño bastante más pequeño al que vimos finalmente.

Muchos cambios

Mientras que Lightyear tenía un aspecto muy similar (salvando el hecho de que el traje era rojo), en Woody sí podemos apreciar bastantes diferencias. Para empezar, tenía la cabeza mucho más grande, una nariz bastante más pronunciada y una gran mandíbula cuadrada. todos estos rasgos, evidentemente, tenían el objetivo de darle un aspecto más ‘malvado’.

A la hora de hablar de su personalidad, tampoco había matices: era malvado hasta el tuétano y, desde el principio, si objetivo era el de molestar a Buzz y a todos los juguetes que lo rodeaban. Era el clásico ‘malo de Disney’.

 




Os dejamos un vídeo de los test de animación que realizaban:

De juguete amistoso a esclavista

Woody seguía siendo el líder de todos los juguetes de la habitación de Andy, pero no por su simpatía y su benevolencia, sino porque todos le tenían miedo y, de hecho, los tenía medio esclavizados.

John Lasseter, Josh Whedon y Joel Cohen, responsables del guion, estaban convencidos de plantear a Woody como el claro antagonista de la película, dejando del lado de ‘los buenos’ a Buzz como el líder.

Disney, horrorizada

¿Qué pasó con todo esto? Pues que, cuando los responsables le presentaron la idea a Disney, estos quedaron horrorizados: les pareció algo ‘poco original’, por lo que tuvieron que volver al estudio a barajar otras ideas.





Fue ahí cuando surgió la línea argumental de que Woody no fuese un personaje ‘malo’, sino que tuviese muchos más matices, buenos y malos, y que mostraría emociones mucho más humanas que, por lo general, no son tan extremas.

La vuelta de tuerca definitiva

De esta forma, consiguieron que, a través de los celos de Woody que, en un principio, eran malos, empatizásemos con el personaje y, poco a poco, lo acompañásemos en su evolución hasta llegar a ser el Woody que todos conocemos, amistoso y entregado a los suyos, cueste lo que cueste.

Disney quedó encantada con esta última versión del sheriff más famoso de la gran pantalla y, después de arreglar estéticamente a ambos personajes para darle un aspecto más de ‘juguete realista’, ya pudieron continuar con el resto de la historia.

A vosotros, ¿qué os ha parecido este ‘guion alternativo’ de ‘Toy Story’? ¿Lo hubieseis preferido a la versión que tuvimos al final? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: VIX.