‘Aida’ fue una de las series que más marcó nuestra televisión hace ya cosa de una década. Aquella especie de ‘spin-off’ de ‘Siete vidas’ que nadie se esperaba, y que resultó ser una de las mejores series que ha visto la historia de nuestro audiovisual, llena de personajes míticos como Aída (a la que ya conocíamos de la anterior serie) o al Luisma, su caótico hermano maravillosamente interpretado por Paco León; pero también a la protagonista de nuestra historia de hoy: a la maravillosa Lorena (o La Lore, como a ella le gustaba que la llamasen).

«Lore, Lore, Macu, Macu…»

Ana María Polvorosa fue la actriz que, a lo largo de todas las temporadas que duró la serie, encarnó al prototipo de ‘choni’ que tenía Aída por hija, de una forma magistralmente divertida.

 

Sus primeros pasos en la TV

Nacida en Getafe hace 33 años, desde una edad muy temprana se inició en el mundo de la interpretación y, con solo 13 años, tuvo su primer papel secundario en ‘Raquel busca su sitio’, una serie de TVE donde actuaba junto a Leonor Watling y Cayetana Guillén Cuervo, dos de las mejores actrices de su generación (nada mal para empezar).

En 2002 trabajó en ‘Javier ya no vive solo’ con Emilio Aragón y, luego, estuvo dos años junto a Ana Obregón en ‘Ana y los 7’, pillándole el gustillo a eso de salir en series de televisión y sentando las bases interpretativas de lo que vendría en el futuro.

‘Aída’, su gran momento

Pero su momento álgido llegó con la serie Aída y el personaje de Lorena que interpretó desde 2005 a 2012, puesto que ella abandonó la producción dos años antes del final de la serie aunque, por supuesto, apareció en el capítulo final (tenía que despedirse del personaje que tantas alegrías le había dado…).

Después de eso trabajó en la serie de Antena 3 ‘Fenómenos’, la cual, lamentablemente, solo tuvo una temporada de 9 capítulos y, en junio de 2015, se incorporó, durante un año, al reparto de ‘Amar es para siempre’.



Una actriz inconformista

Lo mejor de Ana María es que ha sabido adaptarse muchísimo a cada uno de los heterogéneos personajes a los que ha interpretado, consiguiendo así no encasillarse en ningún estereotipo concreto de papel.

Esto es algo que ha podido verse por completo en su paso por ‘Las chicas del Cable’, la exitosa producción de Netflix que ha arrasado en premios y en crítica. Ahí ha podido trabajar con las que, probablemente, son las mejores actrices de su generación: Blanca Suárez, Ana Fernández, Nadia de Santiago y Maggie Civantos.

En la serie, además, interpretó a Oscar, un personaje trans que nos demostró lo complicado que lo tenía ese colectivo en una época tan represiva (y no es que ahora, en muchos casos, lo tengan mucho mejor).

No nos olvidemos del cine

En lo que al cine se refiere, debutó en ‘Escuela de seducción’ de Javier Balaguer en 2004 y luego apareció en ‘Atasco Nacional’ en 2007. También formó de la gran película coral y adolescente que fue ‘Mentiras y Gordas’ donde interpretó a Marina.

A partir de ahí, dejo ese cine más adolescente a un lado para trabajar en ‘No lo llames amor, llámalo X’ y, en 2015, salió en ‘Mi gran noche’ del icónico Álex de la Iglesia. a partir de esta etapa, sus trabajos fueron cargándose de madurez.

También la pudimos ver en ‘Pieles’, la película dirigida por Eduardo Casanovas, su compañero en Aída, que tanto dio de qué hablar al público y a la crítica, siendo una de las películas más ‘extrañas’ y fascinantes de los últimos años.

Un futuro ‘afortunado’

Próximamente, podremos verla protagonizando la serie de Movistar+ ‘La Fortuna’, que constará de 6 capítulos y que estará dirigida por Alejandro Amenábar, por lo que, probablemente, sea una de las ficciones de año.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).