Tom Brusse es una de las personalidades televisivas que más juego han dado a lo largo de todo este año. Lo descubrimos en la segunda temporada de ‘La Isla de las Tentaciones’, cuando llegó para afianzar su relación con la que era su pareja, Melyssa Pinto y, desde entonces, no ha hecho más que liarla… a veces para bien y a veces para no tan bien.

De aquella segunda edición, sus infidelidades hacia su pareja fueron las protagonistas. Todos recordamos aquellas imágenes de Melyssa escapándose a la villa de los hombres para cantarle las cuarenta, las hogueras con reproches por parte de ambos y la marcha de ella, en medio del programa, dejándolo plantado ahí con Sandra Pica, quien se convertiría en su pareja a partir de entonces.

Un año muy movidito

Después de esa isla caribeña llegó ‘La Casa Fuerte’, el nuevo formato de Telecinco al que el concursante llegaba, esta vez con su nueva y flamante pareja, Sandra. Ahí, nuevamente, pasó de todo: una supuesta infidelidad con Samira y discusiones tras discusiones. La cosa no podía acabar de otra forma que con un polígrafo para desmentir todos los rumores que ahí se habían ‘destapado’.

Este pasado sábado, al fin, llegaba el momento: el polideluxe se activaba por primera vez este año y Tom tenía que enfrentarse a la verdad que durante tanto tiempo, había estado ‘toreando’… y lo cierto es que todo resultó tan ‘explosivo’ como cabía esperar.

Una victoria para Tom

Una de las primeras cosas que se desmintió esa noche fue lo del supuesto beso del concursante con Samira quien, de alguna forma, había formado parte de su pasado. Conchita, cuando Tom negó los hechos, acabó por darle la razón, finalizando por fin esa polémica… y abriendo muchas otras.

…seguida de varias derrotas

Una de las cosas más ‘duras’ que reveló la máquina de la verdad es que Tom, en ocasiones, cuando está manteniendo relaciones con Sandra, su actual pareja, piensa en Melyssa y que, de hecho, está muy pendiente de lo que ella hace en sus redes sociales.



Esto generó un gran malestar en Tom, adelantando que, probablemente, esto le traería muchos problemas con su pareja, dificultando todavía más una relación que, según parece, está en su peor momento (ya han sonado hasta rumores de ruptura).

Entonces, llegó la pregunta que acabó de ponerlo todo patas arriba: Jorge Javier le preguntó una última cuestión que, en realidad, era de lo más simple: si el empresario estaba verdaderamente enamorado de Sandra.

No hay margen de maniobra

Tom sabía que lo que saliese de su respuesta iba a ser definitorio. Explicó que Sandra ya le había advertido de que, si esta pregunta salía negativa, terminaría su relación con él, ya que eso era algo por lo que no podría pasar.

Después de que, efectivamente, la pregunta saliese negativa (según el polígrafo de Conchita, Tom no estaba enamorado de su actual pareja), Brusse rompió en lágrimas, muy nervioso por lo que podría pasar a partir de aquel momento… a pesar de que él mismo reconocía que, en algún momento, se había planteado romper la relación. Por lo visto y, a pesar de las contradicciones, él quería seguir con Sandra.

«Estoy jodido»

«Estoy jodido. Me va a dejar y no quiero que esto termine», zanjó el exconcursante antes de contar que su novia ya había hecho las maletas a la espera de esa pregunta: si salía mal parada, se iría de su casa en ese mismo momento. Por ahora, estamos pendientes de saber cómo acabará todo esto.

A vosotros, ¿qué os ha parecido este polideluxe de Tom? ¿Pensáis que este es el fin de su relación con Sandra? 

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Fuente: 20 minutos.