Jho Low es, probablemente, uno de los millonarios y fugitivos más excéntricos del mundo. De él se cuenta que llegó a gastarse dos millones de euros en un casino en tan solo 10 minutos… y esta es tan solo la punta del iceberg de las locuras que ha hecho a lo largo de su vida.

Un estafador en la cumbre de Hollywood

Este señor, entre muchas otras cosas, fue el productor de ‘El lobo de Wall Street’, aquella película dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Leonardo DiCaprio que, precisamente, nos contaba la vida real de Jordan Belfort, un estafador que llegó a millonario y acabó entre rejas.

Pero es que Low ha ido un paso más allá: actualmente se encuentra en búsqueda y captura, después de que se haya podido comprobar que malversó 4.000 millones de dólares sacados de propiedades fantasmas y cientos de casos de corrupción en diversos países.

Despilfarrar el dinero como profesión

Él ha pasado a la historia por haber organizado la fiesta más cara de Los Ángeles, en la que tuvo de invitados a personalidades como Leonardo DiCaprio, Robert de Niro, Bradley Cooper, Kanye West, Kim Kardashian, Michael Phelps, e incluso Britney Spears, quien llegó a salir de una tarta gigante para cantarle el feliz cumpleaños.

Compró un yate de 225 millones de euros, un jet privado de 30 millones, varios apartamentos por todo el mundo, incluido uno con vistas al Central Park en Nueva York en el que atesoraba obras de arte de Basquiat, Monet, Picasso y Van Gogh, entre otros artistas.

Una vida de lujos y corruptelas

Su vida era invitar a gente, organizar fiestas, regalar cosas y, en general, llevar un ritmo de vida imposible para el 99,999999% de la población mundial. Era el verdadero ‘lobo de Wall Street’ encubierto detrás de la película que él mismo estaba financiando, también con su dinero.



Lo mejor de todo es que, según El Periódico, Low viene de una familia que lleva la estafa ‘en los genes’: “su padre, propietario de una fábrica de ropa de turbia reputación, había ahorrado lo suficiente para enviarle al prestigioso colegio Harrow de Londres junto a los herederos de las mayores fortunas del mundo”. A partir de entonces, su vida se convirtió en una gran mentira en la que siempre fingió ser rico para moverse en los mejores círculos, donde hizo infinidad de contactos.

Relacionado con las altas esferas

Entabló amistad con Najib Razak, quien llegaría a ser Primer Ministro de Malasia y este, en 2009, le llegó a encomendar un fondo nacional con millones que debían servir para convertir Kuala Lumpur en un hub financiero para estimular la economía malaya. Esto, como ya os podéis imaginar, nunca llegó a buen puerto… pero sí a sus bolsillos.

“Dicaprio ha entregado el picasso de 2,7 millones de euros, el basquiat de ocho millones y el Óscar que había ganado Marlon Brando. La modelo australiana Miranda Kerr ha renunciado a las joyas valoradas en siete millones de euros que recibió durante su breve noviazgo. No se pudo hacer nada por las 23 botellas de champán Cristal que envió a la mesa del club de Manhattan donde Lindsay Lohan celebraba su cumpleaños», señalaba el mencionado artículo.

La película que produjo, como no podía ser de otra forma, también pagó ‘los platos rotos’: «La productora de El lobo de Wall Street ha pagado a los federales 54 millones de euros de sus beneficios. Todos los que corrían a sus fiestas reniegan hoy de él. El caso subraya una verdad incómoda en Hollywood: también las estrellas se venden, solo necesitan un precio más alto”, señalaba el mencionado artículo.

En paradero desconocido

El exprimer ministro Razak, como ya os podéis imaginar, también está implicado en una gran cantidad de operaciones turbias, encontrándose en un proceso judicial por, presuntamente, haber desviado 625 millones de dinero público. Jho Law es considerado por muchos organismos de justicia como el cerebro detrás de todo esto… pero nadie sabe dónde está.

Se especula con que puede estar en Chipre, China o el emirato de Abu Dhabi… pero no se tiene ninguna certeza al respecto ya que, además, se cree que se podría haber sometido a varias cirugías estéticas para cambiar por completo su aspecto.

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda esta historia? ¿No es de lo más loco que habéis escuchado en vuestra vida? 

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Fuente: Código Nuevo.