Todos los que estamos leyendo estas líneas, muy probablemente, habremos visto esos documentales de animales en los que, de forma salvaje, dos o más especímenes luchan por su supervivencia (ya sea por alimentarse o por no servir de alimento). Esto suele resultar espectacular, ya que es una escena que no estamos acostumbrados a ver, pero que forma parte de la naturaleza misma.

Por lo general, en este tipo de vídeos, el depredador suele derrotar a su presa y acaba comiéndosela; eso es la naturaleza; el círculo de la vida. La cuestión es que, en muy pocas ocasiones, la presa consigue salir con vida… y hoy es una de ellas (os avisamos de que, igualmente, el vídeo puede herir la sensibilidad de algunos).

La inclemente naturaleza

Para entender la historia de hoy, tenemos que situarnos en la piel de dos pescadores que se encontraban faenando cuando, de la nada, apareció un espléndido ejemplar de tiburón tigre que, al parecer, estaba intentando devorar a una tortuga marina. Todo esto ocurrió muy cerca de las Bahamas, zona habitual de este tipo de especies.

Kai Survance y su amigo Bronson Russell, de repente, se toparon con toda la belleza y la violencia de la naturaleza; justo ahí, ante sus ojos. Esto, como veréis, quedó grabado en vídeo.

Un final feliz

Por lo que se puede ver en las imágenes, la tortuga marina está intentando por todos los medios llegar a la embarcación para poder librarse del escualo que la tiene pillada por la parte trasera de su caparazón.

Ambos pescadores, como se puede escuchar en el clip, no sabían muy bien qué hacer, pero optaron por esperar a que el tiburón cesara en su ataque para rescatar a la tortuga y subirla a bordo del barco.



Una segunda oportunidad para la tortuga

Después de un pequeño trayecto, los dos ‘salvadores’ dejaron a la tortuga de nuevo en libertad, solo que ahora en aguas algo menos profundas, de forma que fuese menos probable que se topase con otro animal hambriento.

En una reciente entrevista para Fox News, Survance relataba el miedo que había pasado en ese momento: «No quería sacar la mano, ese tiburón tigre era enorme», aseguró. No fue hasta que el animal se alejó que decidieron meter las manos en el agua. «Recorrimos unas tres o cuatro millas y la dejamos en aguas poco profundas», señalan.

Este vídeo ya lleva dando vueltas por la red unas cuantas semanas, pero ha sido ahora cuando más se ha viralizado (ya sabéis cómo van estas cosas de los algoritmos y las redes sociales).

De hecho, Kai Survance es un conocido pescador-youtuber que acostumbra a subir sus aventuras a su canal de YouTube (para los interesados en el tema). Ahora, después de todo lo ocurrido, su popularidad ha despegado bastante.

«Estas cosas solo ocurren una vez en la vida», continúa Survance en su entrevista. «He pasado muchas horas en el agua, llevo en el mar desde que aprendí a andar y a nadar… Pero esta ha sido una de las cosas más locas que he visto nunca», zanjaba.

A vosotros, ¿qué os ha parecido este vídeo? ¿Alguna vez habíais visto algo así en persona?

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: AS.