Castropignano es una localidad italiana situada a tan solo 230 km de Roma que ha puesto a la venta casas al módico precio de 1 dólar (lo que equivale a 0,83 céntimos, aproximadamente). Menuda ganga, ¿eh? Pues os contamos todos los detalles.

Una segunda vida al pueblo

Las casas son edificios abandonados del pueblo con los que se busca «revitalizar» el municipio y sus edificios, ya que la mayoría están en ruinas.

Esta comuna está construida encima de un asentamiento samnita, un antiguo pueblo que luchó contra los romanos, por lo que en la localidad se pueden encontrar ruinas de murallas y fortalezas con un gran atractivo turístico. Además, las casas que se venden están hechas con los restos de un castillo medieval que fue derribado tras la Segunda Guerra Mundial.

Actualmente Castropignano tiene 900 habitantes y la mayoría de ellos (concretamente, el 60%) son mayores de 70 años, ya que los jóvenes emigraron hacia la ciudad a partir de los años 60.

¿Qué necesito para apuntarme?

¿Qué hay que hacer para optar a una de estas casas? El propio primer edil de la localidad lo ha detallado: «Doy la bienvenida a quien quiera comprar una casa en el pueblo. Para ello, solo tiene que enviarme un correo a la dirección [email protected] incluyendo un plan de remodelación del edificio y la utilidad que quieren darle. De esta manera, podremos personalizar la oferta y adjudicar las casas pensando en las intenciones de los compradores«, ha explicado.

Por ejemplo, invita a que le expliquen si su intención es trasladarse al pueblo, abrir un hotel o una tienda artesanal y así poder ofrecer el mejor edificio que se adapte a las necesidades del proyecto y, finalmente, crear un impacto positivo en la comunidad.



El único requisito indispensable es el compromiso de reformar el inmueble en un plazo de tres años desde la fecha de la compra. La única ‘letra pequeña’ es la existencia de una fianza de 2.000 euros que se devolverá tras la finalización de las obras. 

¿Cuánto pueden costar las obras? Según el alcalde, las casas no están en perfecto estado, pero la reforma podría ascender a los 35.000 o 48.000€. Y, por lo que nos ha llegado, parece que la oferta ha despertado el interés de muchas personas.

Una razón de peso

Detrás de todo este ‘movimiento’ hay una razón. «Tomamos esta decisión para aumentar la seguridad en el municipio. Si no renovamos estas casas, podrán caerse en cualquier momento. Queremos que el pueblo sea un lugar seguro y compartir nuestra naturaleza y tranquilidad con las personas que quieran venir aquí», explica el edil.

Así que si te gustaría mudarte a otro país para desconectar del estrés del día a día, disfrutar de silencio, buenas vistas y muy buena comida, este es tu sitio. Eso sí, primero… toca ponerse manos a la obra. La dolce vita tiene su precio.

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Fuente: as