Cuando dejamos en la encimera de la cocina las bolsas con la compra, por lo general, estamos agotados; nuestros bíceps están exhaustos y, de hecho, solemos necesitar unos segundos (y hasta unos minutos), para recuperarnos.

Esto, que nos pasa ahora con veinte, treinta, cuarenta o más años, ni nos lo imaginamos con menos de diez… pero eso es porque no somos la protagonista de nuestra historia de hoy, Rory van Ulf, una gimnasta de apenas 7 años que, desde ya, es la niña más fuerte del mundo.

Una historia ‘muy fuerte’

Mientras que otros niños están en el parque jugando o delante de una consola, Rory está en el gimnasio, entrenando duro para superar todos los retos que se pone en sus intensas rutinas de entrenamiento.

La chiquilla, de origen canadiense, acaba de alzarse con el título de Campeona Nacional Juvenil de Estados Unidos sub-11 y sub-13, siendo la persona más joven en hacerse con él. Todo esto después de llevar solo dos años dedicándose a ello (empezó con cinco).

Un descubrimiento casual

Al parecer, desde muy pequeña, quedó prendada por el mundo de la gimnasia. En un momento determinado, se dio cuenta de que, para hacer algunas cosas, si no quería lesionarse, tenía que ganar fuerza y resistencia. Ello la empujó a empezar a levantar pesas y, tras probar varios estilos, se percató de que eso era lo suyo.

Una vez empezó a probar el mundo del metal, quiso probar los diversos estilos que había, y comenzó a hacerlo con un entrenador personal que, poco a poco, la fue ayudando a aumentar el peso que levantaba en cada entrenamiento.



Sus cifras son de escándalo: actualmente, puede levantar con facilidad mancuernas de hasta 32 kg, hacer tirones con 42 kg, sentadillas cargándose 61 kg a las espaldas y, finalmente (cosa que le llevó a ganarse su título), levantar 80 kg de peso muerto con barra olímpica.

Sus padres, que siempre la han apoyado en todo, no podrían estar más orgullosos de ella: «Según su total actual de Sinclair, Rory no solo es la niña de siete años más fuerte del mundo, sino que también es probablemente la niña o el niño de siete años más fuerte que jamás haya vivido, para quien hay resultados de competencia verificables», Cavan van Ulft, su progenitor.

Algo nunca antes visto

Y es que, por lo visto (no somos expertos de este mundillo del levantamiento de peso, pero nos fiamos de Google), lo que se ha visto en esta niña no se había visto nunca… al menos no se ha documentado, claro. Si sigue por este camino, podríamos estar ante una de las aspirantes más firmes a ‘mujer más fuerte de la historia’; solo el tiempo lo dirá.

«En términos de la fuerza relativa de Rory en comparación con todos los campeones nacionales en las categorías más bajas de peso y edad de desarrollo de las niñas, que varían de un país a otro, actualmente no hay nadie que compita mejor», zanjó su padre.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia? ¿Creéis que está bien que los padres le dejen hacer esto? 

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Fuente: 20 minutos.