En esta página os hemos contado muchas veces historias que demuestran una cosa: en el amor no hay barreras (siempre que sea dentro de la legalidad, ya me entendéis). Hoy, que estamos muy románticos, os traemos una nueva historia que, como veréis, no ha dejado indiferente a nadie… y de ahí la polémica que ha generado a su paso.

Dawn Northey, de 42 años, de Wolverhampton, West Midlands (Reino Unido), cuando ya pensaba que nada la sorprendería en esta vida, cayó perdidamente enamorada del mejor amigo de su hijo, quien era ya mayor de edad.




Un encuentro fortuito

Todo comenzó hace 3 años, cuando su hijo mayor tenía 18 años, al igual que su amigo, Takhari Aldridge, a quien conoció gracias a un juego online y que, después de un tiempo, conoció en persona en 2017. Callum, el hijo de Dawn, lo llevó a su casa para presentarle a su madre… y, al parecer, hubo ‘flechazo’ mutuo.




Apenas habían pasado siete meses de esa presentación en el salón del hogar familiar, cuando Dawn y Takhari ya se estaban besando en el coche después de que ella lo llevase hasta su casa.

El coche del amor

Decidieron no darle muchas vueltas a la cosa y dejarse llevar por el amor que sentían mutuamente y, desde ese momento, se convirtieron en una pareja que perdura hasta el sol de hoy. Por lo que hemos podido saber, su hijo mayor (y, en el fondo, el responsable de todo esto), está muy contento de que su madre y su amigo sean felices juntos.

En una reciente entrevista para LadBible, Dawn explicaba cómo había sido ese ‘mágico’ primer beso: “Mientras charlábamos sobre nuestras vidas, no tenía idea de lo maduro que era. Cuando llegamos, Takhari de repente se inclinó y me besó en el auto. No podía creerlo. No tenía idea de que a él también yo le gustaba. Estaba sobre la luna”.

 




No todo fue fácil

Como os podéis imaginar, no todo fue bonito en esta historia. En enero de 2018, a raíz de esta nueva relación, la madre de Callum pidió el divorcio al que, durante 15 años, había sido su marido (y padre de sus hijos).

Por otro lado, los padres de Takhari tampoco se tomaron nada bien la noticia y, después de descubrir los mensajes en el móvil de su hijo, decidieron echarlo de casa. Llegados a este punto, ambos se dieron cuenta de que ya no había marcha atrás.

Un camino hermoso, pero complicado

“Me rompió el corazón. Takhari no tenía dónde vivir, así que le dije que se quedara con nosotros. Luego, tenía que confesarme con mi hijo, pero estaba aterrorizada. Esa noche, le dije a Callum que Takhari y yo teníamos sentimientos el uno por el otro.

Le expliqué que si no nos aceptaba, lo terminaríamos de inmediato, ya que ninguno de los dos quería sacrificar nuestra relación con él. Callum se encogió de hombros y me dijo que estaba bien con eso. Nunca me había sentido tan aliviada”, confesó la madre en su entrevista.





Y es que las críticas no solo les han llegado por el lado de la familia. En lo que se refiere a la ciudad en la que residen, las miradas también son poco discretas y, en general, la gente de la zona desaprueba la relación y todo lo que ella comportó… y es que 22 años de diferencia, como os podéis imaginar, es algo a lo que la gente no está muy acostumbrada.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia? ¿Creéis que es una relación ‘poco ética’? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Upsocl.