La fama lleva con ella unos cambios vitales que no son nada fáciles de gestionar. Y es que uno puede pensar que la popularidad es sinónimo de éxito y felicidad, pero como todo en la vida, nada es tan maravilloso como parece. No hay que olvidar que los famosos también son personas que tienen sus problemas y, además, la fama también tiene su coste.

Arón Piper alcanzó fama por su papel de Ander en ‘Élite‘ y desde entonces no solo ha sabido hacerse un hueco en la industria del cine y de la televisión, sino también en la del modelaje e incluso ha hecho sus pinitos en el mundo de la música. Ni tan mal.

Portada de revista

Arón es el rostro elegido por la revista GQ para protagonizar su portada el último mes de este año tan atípico. Con tan solo 23 años, Arón ha vivido multitud de experiencias que le han marcado y también ha tenido que enfrentarse a duros momentos a lo largo de su vida como, por ejemplo, cuando llegó a Madrid.

Ahora Arón se ha abierto en canal para una entrevista que ha concedido a GQ donde ha compartido sus vivencias más duras. No os lo perdáis.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de ARON🌜🌞 (@aron.piper)

Primeros años complicados

Arón se mudó a Madrid para cumplir su sueño de dedicarse a la actuación, pero sus inicios no fueron nada sencillos. «Mis primeros años en Madrid fueron horribles, porque justo venía de una depresión y de una crisis de identidad», explica.

«Yo venía de ser un chico duro, un malote. Estaba en otra película que me había creado a mí mismo. Creía que yo era así. Luego vine a Madrid y, con esa crisis personal, me invadió la ansiedad por todos lados. No era capaz de subirme en el metro, por ejemplo, me tenía que bajar. Lo pasé fatal».



Con tan solo 15 años, empezó a aterrorizarle la idea de ser famoso e incluso pensó en dejar la interpretación. «Me daba pánico la fama. Pánico». Recordemos que, con 15 años, estrenó la película ’15 años y un día’, en la que compartía cartel con Maribel Verdú, Tito Valverde y Belén López. 

Días ‘grises’ en su pueblo

Él mismo confiesa que su entorno le afectaba y las amistades que frecuentaba no eran las mejores. «Con 17 años tuve una crisis muy heavy y no veía las salidas. Luarca, mi pueblo, es precioso en verano, pero en invierno es un pueblo pesquero gris, tipo Gales en el Reino Unido. Allí yo no tuve una adolescencia muy fácil, con las amistades que tenía, ni siquiera iba al instituto. Iba a terminar mal. Al trasladarme a Madrid, yo seguía cerrado, como un hater«, confiesa.

«NO VEÍA LAS SALIDAS»

Fueron sus padres quienes evitaron que el joven dejara la interpretación. «Estuve a punto de abandonarlo y me dijeron: ‘Te vas a Madrid, luchas por lo tuyo y, si no, te quedas fuera’» afirma.

El trampolín de ‘Élite’

Finalmente, sería ‘Élite’ el proyecto que le acabaría catapultando a la fama, pero más allá de notoriedad, el actor confiesa que le ha aportado muchas cosas positivas. Y es que la fama no debe ser nada fácil de gestionar…

«El proyecto de Élite –al cual estoy muy agradecido también– me ha ayudado a irme abriendo poco a poco, con una seguridad en la vida laboral pero también personal. A diferencia de otros, a los que esta fama que llega de repente les ha afectado de otra manera…«.

La fama y la seguridad

En cambio, ¿cómo le ha afectado la fama a Arón? Él mismo lo explica: «A mí me ha hecho poner los pies en el suelo. Quizá me ha dado un reconocimiento que yo buscaba internamente. Me ha dado una seguridad. Pero claro, con sólo 17 años, esa seguridad estaba lejana. Sabes tan poco de la vida…«.

«CON 17 AÑOS, SABES TAN POCO DE LA VIDA…»

Nos alegramos de que le esté yendo tan bien a Arón y, sobre todo, de que se sienta tan seguro de sí mismo. Y recordad: el próximo 11 de diciembre tenéis una cita con él en ‘El desorden que dejas’ en Netflix. No os la podéis perder.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: revistagq