El mes de octubre del año pasado Telecinco se llevó un varapalo muy importante: el Tribunal Supremo ratificaba la sentencia que impedía a Mediaset seguir emitiendo ‘Pasapalabra’ y, de forma fulminante, tenía que cancelar el programa. La base del problema fue que los derechos del programa presentado por Christian Gálvez eran de la productora británica ITV Global Entertainment, la cual no quería que su formato se siguiese emitiendo en la cadena italiana.

De un día para otro, nuestros hogares se quedaron huérfanos del rosco que tantos años nos había acompañado a la hora previa de cenar.

A pesar de que ahora es Antena 3 la que lleva todo esto y que, si nos fijamos, las diferencias con el programa original son muy pocas (más allá del presentador y un par de variaciones), la cadena de Atresmedia ha decidido empezar totalmente de cero con todo. Y eso tuvo unas implicaciones que ahora veremos.

Un final abrupto

Días más tarde, se supo que Mediaset se había quedado con diez programas ya grabados que no pudo llegar a emitir de ninguna de las maneras, por lo que sus últimos concursantes no encontraron un final a sus respectivos concursos.

Rafa Castaño y Orestes se quedaron en un limbo en el que, directamente, no podían acabar el concurso en el que llevaban semanas participando, y en el que ya habían acumulado una gran cantidad de dinero. Ahora, se ha sabido que, después de todo este problema legal, el grupo de Paolo Vasile llegó a un acuerdo MUY jugoso con ellos para evitar futuros problemas.

¿Qué pasaría con el bote pendiente?

Una de las cláusulas de los contratos especifica que para que los concursantes puedan cobrar el premio, el programa en el que lo ganan se debe emitir previamente… Esto, con Castaño y Orestes, evidentemente, iba a ser imposible, por lo que tocaba llegar a un acuerdo que beneficiase a ambas partes.

Mediaset decidió abonar a los concursantes lo ingresado en esos diez programas grabados, a pesar de que estos nunca fuesen a ver la luz y, por lo tanto, finiquitar ‘por detrás’ lo que no se pudo hacer delante de todos los espectadores.



El ‘finiquito’ de Rafa y Orestes

Evidentemente, ninguno de los dos se llevó el bote del programa… este es un sueño frustrado con el que ambos tendrán que cargar el resto de sus vidas (o no, que nunca se sabe con esto de la tele). La cuestión es que el acumulado que llevaba cada uno era bastante jugoso.

Lo primero que debemos saber es que, a lo largo de los diez programas que no se van a emitir, pero que se grabaron, Orestes se hizo con cuatro victorias, cuatro derrotas y con dos tablas, por lo que sumando esto a lo que llevaba, se hizo con un total de 74.400 euros correspondientes a sus 119 participaciones (más las 10 grabadas). Rafa Castaño, por su lado, se hizo con 31.800 euros, que era el total acumulado de sus 41 participaciones (más las 10 grabadas).

Entendemos que tiene que ser una situación bastante triste para los concursantes… pero lo que está claro es que no se fueron con las manos vacías. Ya dicen aquello de ‘más vale pájaro en mano que ciento volando’… en fin.

A vosotros, ¿qué os ha parecido la cantidad de dinero que se han llevado? ¿Creéis que los deberían haber compensado con una cantidad mayor? 

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Fuente: AS.