Con todo el tema de la pandemia, las nuevas tecnologías han acabado de aterrizar por completo en los colegios. Casi de la noche a la mañana, pasamos de dar clases en un salón ‘convencional’… a tener que recurrir a plataformas de videoconferencias para poder aprender todo lo que los profesores tenían que enseñarnos.

Ahora, a pesar de que en muchas partes del mundo ya vuelven a estar activos los colegios (y esperemos que sea así por mucho tiempo), lo cierto es que mucha de esta tecnología seguirá muy presente en un futuro.

Grupos de Whatsapp oficiales

Una de las cosas que se ha instaurado en algunas partes del mundo es que, ahora, las clases tienen sus propios grupos de Whatsapp oficiales, hechos por el propio colegio y, por lo tanto, los padres tienen la obligación de estar también dentro, de tal forma que puedan vigilar lo que comentan sus hijos menores de edad.

Ahora, muchas de las informaciones importantes se trasmiten a través de estos canales que, ciertamente, se han revelado como una herramienta de lo más útil a la hora de no perder información (las clásicas circulares de papel siempre se nos perdían…).

Se tenía que liar sí o sí…

Lo bueno es que, como veréis hoy, hay un grupo de niños muy especiales que, aprovechándose de esto, han decidido marcarse su propia ‘historia’ y, a la hora de hablar por estos grupos, lo hacen imitando a sus respectivos padres y madres, haciendo una especie de ‘parodia de progenitores’.

Ani Pérez (@aniquemas) ha sido la madre que ha compartido esta historia a través de su perfil de Twitter… y lo cierto es que no tiene desperdicio ninguno. Ella realizó varias capturas del grupo en el que estaba su hija… y el resultado es impresionante.



«Simulan todo el tiempo que son un grupo de madres y padres de esos en los que se habla de los deberes, las excursiones y otras novedades», escribió Pérez. «Tienen hasta quien hace comentarios desafortunados sobre política y quien envía imágenes de ‘buenos días, grupo'».

El problema fue que, en este punto, mucha gente empezó a decirle que se estaba inventando la historia porque ‘un niño no podía escribir así de bien’… en fin. La cuestión es que Ani explicó que su hija era una gran apasionada a la lectura, y por eso tenía tan pocas faltas de ortografía.

«Para quien dice que me lo invento porque no puede ser que mi hija de 14 años sepa escribir sin apenas faltas, aquí un par de fotos de hace años de ella leyendo», aseguraba la madre. «Porque —oh, sorpresa— las niñas y las adolescentes también tienen sus inquietudes culturales», zanjaba.

Ella también hizo hincapié en la forma que buscaba reflejar la ortografía y el estilo que tenían los adultos a la hora de escribir, mucho más cuidado que el de los adolescentes: «De normal no usa mayúsculas ni signos de interrogación de apertura en WhatsApp, pero para imitar a una madre sí», aseguró.

Finalmente, compartió unas capturas de su conversación con su hija, en la que le explicaba que había subido las capturas de las conversaciones a Twitter:

Si algo rescatamos de todo esto es que esta niña es una genio; como mínimo, del humor.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido esta historia? ¿Habéis conocido a algún adolescente que haga esto? 

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Fuente: 20 minutos.