Bélgica está viviendo el que es uno de los confinamientos más estrictos del mundo ahora mismo. Los contagios en el país europeo están por las nubes, y al Gobierno belga no le ha quedado otra opción que reducir a mínimos la actividad de la gente en las calles, aun a costa de que la economía se vea afectada gravemente. El confinamiento casi total de este país, de hecho, seguirá hasta principios de diciembre y, de no haber mejora se extenderá todavía más en el tiempo.

En este sentido, las autoridades están llevando a cabo una serie de medidas que buscan compensar y ayudar a la población que, después de todo este tiempo, sigue sin encontrar descanso a todo este desastre.

Cuidando nuestra salud mental

De todas las medidas que se han implementado, hay una que ha llamado particularmente la atención de todo el mundo… y no es para menos: se trata de la creación de una figura llamada “knuffelcontact”; algo que podría traducirse a nuestro idioma como “compañero de mimos” (y no es que viene un tío a hacer muecas, maquillado de blanco y sin decir una palabra).

Esta iniciativa tiene un solo objetivo: cuidar, dentro de lo posible, de la salud mental de la gente que, por lo que está ocurriendo, se encuentre más vulnerable… y lo cierto es que la iniciativa ya ha sido alabada por muchas asociaciones de psicología.

Todo es mejor en compañía

Esta figura vendría a ser una excepción a la limitación de contacto físico con personas de fuera del núcleo convivencial. Lo primero que deberán hacer las personas que quieran optar a esto es designar a un “compañero de mimos”, quien podrá acudir al domicilio de la persona.

En caso de que en el mismo domicilio habiten varias personas, solo se podrá designar a uno de estos compañeros para todos, por lo que habría que negociar el reparto de los mimos… no todo podía ser perfecto.



En caso de que la persona viva sola, se podrá optar por dos “knuffelcontact” diferentes pero, evidentemente, solo se podrá recibir la visita de uno a la vez, teniendo que alternar las visitas de uno y del otro.

Medidas extremas a situaciones extremas

El primer ministro belga, a principios de mes, explicó a la población que, lamentablemente, la normalidad todavía estaba lejos: “Nuestro país se encuentra en un estado de emergencia. La capacidad de muchos hospitales ya se ha visto superada. Todavía no vemos un cambio en los números. Solo hay una respuesta, una opción, y esa es proteger nuestro sistema de salud. La única forma de lograr esto es evitar cualquier tipo de contacto físico en la medida que sea posible”.

Tenemos que decir que los belgas no son los primeros en adoptar esta figura tan curiosa: a mediados de este año, en los Países Bajos crearon la figura del “seksbuddy” o “compañero de casa”… aunque este ‘compañero’ estaba enfocado a que las personas solas confinadas pudiesen mantener relaciones.

Sin duda se trata de unas medidas rompedoras y originales… pero es que estamos viviendo una situación excepcional, por lo que hay que echar mano de la imaginación para poder encontrar soluciones, aunque sean parciales.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta iniciativa del Gobierno belga? 

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Fuente: La Vanguardia.