Hay ocasiones en que una persona no conocida se hace famosa en muy poco tiempo y, a veces, eso se debe a que empiezan a salir con otra persona muy famosa, haciendo que las cámaras pasen a formar parte de sus vidas de un día a otro. Esto puede suponer un gran cambio en sus vidas y hay quien sabe manejarlo mejor que otras personas.

Uno de estos casos es el de Georgina Rodríguez, la pareja del futbolista Cristiano Ronaldo, cuya fama y popularidad subió como la espuma una vez se hizo oficial su relación con el jugador de la Juventus de Turín. Y es que superar los 21 millones de seguidores en Instagram no lo consigue cualquiera… Y, sin duda, Georgina ha sabido aprovechar el tirón mediático para acabar de consolidar su carrera como modelo.

La joven hispanoargentina es alabada por periodistas y seguidores cada vez que se pasea con todo su estilo por una alfombra roja, pese a que, como hemos dicho, hace solo tres años que lo hace.

«De pequeñita fui patito feo»

Sin embargo, la propia Georgina ha explicado recientemente que no siempre ha sido tan popular y que, desgraciadamente, cuando era joven no todo el mundo disfrutaba tanto de su presencia como lo hacen ahora. De hecho, contó que cuando era una niña no era considerada una chica guapa, pero que con el tiempo y la pubertad todo fue cambiando.

“De pequeñita fui patito feo y me he ido convirtiendo en cisne. Al nacer, nadie hubiera dicho que después iba a ser bella. Eso siempre me lo han dicho”, se ha sincerado la modelo.

Pese a este cambio a «mejor», la modelo siempre se ha mostrado como una mujer muy natural y con los pies en el suelo y ha dejado claro que no dejará que las cámaras y las noticias la cambien.



Quiere mostrarse tal y como es

“Soy una mujer natural y versátil, lo mismo plancho que voy de gala a una alfombra roja con un vestido maravilloso que también inspirará a jóvenes”, ha explicado en una entrevista con la revista ‘Mujer Hoy’.

Y eso se nota en sus redes ya que, como ella misma ha dicho, no solo publica imágenes en las que luce radiante y elegante en algún evento, sino que también muestra su día a día real.

“Pero nunca publico únicamente fotos de ese tipo. Me gusta mostrarme haciendo deporte, comiendo, cuidado a mis hijos, compartiendo una tarde de bicis y caballos con mis pequeños o saliendo a pasear”, ha dicho Georgina.

La perfección no existe

Finalmente nos quedamos con un mensaje que ha querido transmitir la modelo con el que no podríamos estar más de acuerdo: «Los complejos no sirven para nada, ¡fuera complejos! Me quiero como soy, con imperfecciones. Nadie es perfecto, pero sí somos únicos. Eso ya es especial en sí«. Superar un complejo puede no ser fácil, pero hay que aprender a aceptarnos tal y como somos sin importar los cánones de belleza y no dejar que las inseguridades se apoderen de nuestras vidas.

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Fuentes: mundodeportivo divinity