Nacieron en un pequeño poblado en Indonesia a la vez, pero fueron separadas por culpa de las supersticiones y de unos episodios de violencia religiosa. Dos gemelas idénticas no supieron que tenían ‘un clon’ perdido por el mundo hasta que, 24 años después, se reencontraron en TikTok y la vida de ambas cambió para siempre.

Elis Treni Mustika, en una entrevista para Efe, confesó que, cuando su hermana se puso en contacto con ella por primera vez, no se lo creía: «Al principio no me lo creía. Pensé que era una estafa, alguien que solo tiene un aspecto similar al mío». Elis creció como hija única en el seno de su familia adoptiva y, ahora, ha descubierto la verdad en un giro más propio de una película de Hollywood que de la vida real.

Lo que la vida separó, que lo una TikTok

Ella, a sus 24 años, es una influencer bastante conocida que tiene incluso una tienda de maquillaje por Internet. Después de subir un vídeo en TikTok que se viralizó muchísimo, un vecino de su hermana Trena lo vio y se quedó completamente extrañado: «¿Qué hace Trena ahí?».

El vecino fue hasta Trena y le dijo que sus vídeos eran muy divertidos… pero lo cierto es que ella no sabía a qué se estaba refiriendo: «si yo ni siquiera hago vídeos», le contestó ella extrañada. en ese momento, la joven empezó a indagar este misterio.

«Cuando empezamos a hablar (el pasado mes de octubre), ella conocía el nombre de mis padres e incluso tenía una foto de mi infancia. Ella sabía que había vivido en Ambon hace tiempo. Luego, me envió su perfil de Facebook y vi que éramos muy parecidas, especialmente cuando éramos niñas», contó Elis en la entrevista.

Un pasado lleno de violencia y creencias

Elis Treni Mustika y su hermana Trena nacieron hace 24 años, en 1995, en la ciudad de Ambon, capital de las islas Molucas. Su familia, al parecer, había inmigrado a esta zona proveniente de Java Occidental, en una especie de plan gubernamental para repoblar dicha zona.

Cuando ambas nacieron, un ‘viejo sabio’ de la zona le dijo a su madre que tenía que criarlas por separado ‘para que no enfermasen’. De esta forma, los padres podrían visitar de forma intermitente a sus dos hijas allá donde estuviesen sus familias de acogida.



Cinco años después, en 1999, estalló una guerra civil entre las comunidades musulmanas y cristianas asentadas en las Molucas. Cuatro años de conflicto que se saldaron con la vida de unas 5.000 personas, además de provocar directamente el desplazamiento de otras 700.000.

Los padres de las gemelas pudieron huir a Java Occidental de nuevo, pero solo consiguieron llevarse a Trena. Mientras tanto, Elis Treni se crio con sus padres adoptivos, quienes se desplazaron a Java Oriental después del conflicto.

Vidas casi paralelas

Elis Treni cambió su apellido a Fitri Yana, el de su familia adoptiva y, desde entonces, nada supo de que, alguna vez, había tenido una hermana gemela. Así pues, cada una creció por separado y, muchos años después, TikTok acabó por reunirlas de nuevo, en uno de esos giros maravillosos que da el azar.

La hermana ‘influencer’ tiene casi 10.000 seguidores en la red social y, como os podéis imaginar, comparte vídeos haciendo retos de baile y, sobre todo, mostrando su día a día en la ciudad de Blitar, donde ha residido todo este tiempo.

Su hermana Trena, que estaba ‘tan solo’ a 500 kilómetros de distancia, en la ciudad de Tasikmalaya, sí sabía de la existencia de su gemela, y se pasó años intentando encontrarla sin demasiado éxito… hasta que su vecino dio con ella en un maravilloso ‘error’.

Ahora que ya están juntas por fin, explican sus ‘aventuras’ en TikTok, donde se han convertido en una auténtica sensación.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido la historia de estas dos hermanas? ¿Qué es lo más ‘loco’ que os ha pasado gracias a alas redes sociales?

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Fuente: 20 minutos.