Quince temporadas de ‘Cuarto Milenio’ son muchas temporadas. A lo largo de tres lustros este programa ha conseguido que el nombre de Iker Jiménez esté directamente asociado con la palabra ‘misterio’. Este periodista se ha convertido en nuestro referente español en este campo de lo ‘desconocido’, y lo cierto es que cuesta imaginarse las noches de domingo sin su Nave del Misterio.




Su aventura empezó en 2005 y, ahora en 2020, el presentador ha querido centrarse en, después de todo este tiempo, en un nuevo abanico de temas. Con sus especiales de la pandemia consiguió batir todas las audiencias, siendo uno de los éxitos televisivos más sonados de estos últimos meses. Con estas cartas encima de la mesa, el periodista ha decidido, al menos de momento, dejar en el cajón todos los temas de misterio y centrarse en aspectos más científicos del mundo que nos rodea.




Nuevos horizontes

Iker se sinceró con sus espectadores respecto a los resultados después de quince años tocando el tema del misterio: «[…] Yo creo que estamos cerca de un límite: ¿cuántas veces hemos investigado sobre el terreno en fenómenos presuntamente extraños? Les hablo de las superclásicas en las que ocurre aparentemente algo, presencias, voces… ¿Qué hemos obtenido en todos estos años? Muy poco, real y objetivamente muy poco», reconocía el presentador vasco.

«Es un camino que hemos trillado muchísimo y lo hemos hecho sin truco»

Jiménez ha reconocido abiertamente que los temas de misterio cada vez se le ‘atragantan más’ ya que es muy complicado ofrecer pruebas de lo que se está hablando y que, por lo tanto, siente que ha llegado a un punto que, tanto a nivel personal como profesional, está atascado: «Es un camino que hemos trillado muchísimo y lo hemos hecho sin truco».




Dejarlo en lo alto de la ola

Una de sus máximas siempre ha sido la de ser honesto con sus espectadores, y es por eso por lo que ha reconocido sin tapujos que, con los avances tecnológicos, cada vez es más complicado dar un misterio paranormal por veraz… y él no está dispuesto a hacer montajes ni a maquillar la realidad: «Podríamos meter mucho aderezo y muchas cosas, podríamos asustarles a ustedes… Otros muchos lo han hecho, nosotros no».

Él es un amante del misterio, y eso es algo que ha procurado dejar claro siempre. Pero no es un necio y reconoce que, después de tantos años de investigación y trabajo periodístico, los resultados netos que ha obtenido son ‘muy pobres’: «Son muchos años persiguiendo con esta honestidad los lugares, testigos y entornos y no hemos encontrado grandes cosas, hay que ser humilde para decirlo», reconocía.

El futuro del misterio… es un misterio

Hay que dejar claro que esto no es una despedida, sino un ‘hasta luego’. El presentador no piensa cerrar la puerta por completo al tema del misterio, aunque tampoco tiene previsto volver en breve: «Mantendremos la puerta abierta porque nos encantan estos temas y si hay algo intentaremos estar, pero soy fiel a mi instinto y yo veo que no tengo otros medios de aproximarme a lo desconocido y contároslo».

Como ya os podéis imaginar, el camino que tomará ahora Cuarto Milenio tendrá mucho más que ver con el mundo de la ciencia, la mente humana o la criminología, temas que ya se habían tratado en el espacio, pero siempre de forma secundaria.

A vosotros, ¿qué os parece que este mítico programa tome esta nueva dirección? ¿Seguiréis viéndolo? 





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Fuente: Fórmula Tv.