Tener un mal día de trabajo es algo muy desagradable… pero que, hasta cierto punto, es inevitable. Cuando el azar se conjuga contra nosotros, poco podemos hacer, como simples humanos, para llevarle la contraria. Todos hemos salido dispuestos a afrontar nuestra jornada laboral y, de la nada, nos ha cagado encima una paloma o hemos pisado la caca de un perro, por no hablar de otra serie de ‘pequeños percances’ que podemos tener.

fail bad luck GIF by ARTE

Evidentemente, pueden pasar cosas mucho peores… pero tampoco nos queremos poner tan crudos y dramáticos hoy. Y es que, dentro de este espectro de ‘infortunios’ que estamos tratando hoy, el protagonista de esta noticia tiene mucho, pero que muchísimo que decir.

Este repartidor, muy probablemente, se arrepintió todo ese día de haberse levantado de la cama… y es que, después de que veáis lo que le pasó, lo entenderéis (y os compadeceréis de él con casi total seguridad).

El trabajador de una empresa de repartos se encontraba haciendo su ruta por una zona residencial cuando, al dirigirse al porche de una de estas viviendas, resbaló con lo que parecía una placa de hielo formada justo en la escalera que daba acceso a la puerta principal.

El hombre se dio un fuerte golpe en lo que, aparentemente, fue la zona de las pantorrillas, para luego quedarse tendido en el suelo intentando que se le pasase el dolor. Todo esto bajo la atenta mirada de la cámara de seguridad instalada en la puerta que, como podréis ver, recogió todo lo ocurrido.

Todos sabemos lo que duele darse con un canto en la espinilla… y es que, en este caso, la expresión de sufrimiento del hombre traspasa la pantalla (a pesar de llevar mascarilla). Este tipo de dolores solo es comparado a darse en el dedo meñique con la pata de la cama… y eso es algo que no le desearíamos ni a nuestro peor enemigo.

 



 

Pero es que esto fue solo la ‘primera mitad’ de su desgracia… y en el vídeo podréis ver la segunda sorpresa que la desdicha le tenía preparada a este pobre hombre.

NO OS LO PODÉIS PERDER:

Los propietarios de la casa le preguntaron al dolorido hombre si estaba bien, a lo que él contestó afirmativamente. Lo que no se esperaba es que, al intentar irse, volvería a resbalarse en el mismo sitio, ahora dándose un fuerte golpe en la espalda.

La situación, vista así, parecía la propia de un sketch de Chaplin… pero lo cierto es que era totalmente cierto, y ese pobre trabajador se tuvo que ir a su casa lleno de moratones, aunque con una anécdota bastante divertida y un vídeo que se ha viralizado (hay que ver el vaso medio lleno).

A vosotros, ¿Qué os ha parecido esta situación? ¿Algunas vez os ha pasado algo parecido?

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Fuente: 20 minutos.