2020 está siendo el año más complicado de las últimas décadas. Parece que todo se ha conjugado a la vez para que no levantemos cabeza… pero si hay una certeza que hemos de tener es que, de esta, saldremos juntos y más fuertes (aunque tardemos un poco más de lo esperado).

En muy poco tiempo, hemos tenido que aprender a normalizar una serie de hábitos y conductas que jamás nos hubiésemos imaginado que formarían parte de nuestras jornadas: lavarnos las manos con gel hidroalcohólico cada vez que entrábamos en un establecimiento, saludarnos con el codo y no con dos besos o un abrazo, mantener la distancia social y, sobre todo, llevar mascarilla cada vez que pusiésemos un pie fuera de casa. Todo este conjunto de ‘nuevas normas’ formó lo que, actualmente, conocemos como ‘nueva normalidad’.

Unos estudios que nos favorecen

Y es que, como no todo podía ser malo, hoy os traemos una noticia que, para muchos de nosotros, es de lo mejor que podíamos leer: un reciente estudio de la Universidad de Pensilvania ha demostrado que, en general, las personas con mascarilla resultan más ‘hermosas’… ahora os contaremos los detalles.

Para este estudio, los académicos entrevistaron a 500 personas a las que pidieron calificar ‘el atractivo’ de más de 500 fotos y, como conclusión, se vio claramente que, cuando llevábamos mascarillas, nuestra percepción de la belleza cambiaba de forma favorable.

Al mal tiempo, menos cara

Para entender el motivo de esta curiosa conclusión, debemos tener en cuenta que, por norma general, nuestro cerebro suele relacionar la ‘belleza’ con la ‘simetría’; al darnos un rostro tapado con una mascarilla, nuestro cerebro completa el resto ‘a la alza’:

“Dimos con claras señales de que encontramos los rostros de las personas muchísimo más atractivos cuando estas llevan mascarillas. Esto se debe a que solo vemos los ojos, en comparación con el resto del rostro y su simetría. A veces se nos olvida toda la atracción que pueden ejercer sobre nosotros los ojos de los demás”, expresaba uno de los investigadores del estudio a la CBS Local de Pensilvania.



Más listos que el hambre

Aquí la cuestión es que nuestro cerebro es bastante más optimista de lo que nos pensamos. Si le damos una foto en la que solo se ven unos ojos, tenderemos a completar el resto de la composición optando por los rasgos más simétricos y favorables que encajen de forma subjetiva con esa mirada. Cuanto más nos gusten dichos ojos, más belleza le atribuiremos a esa persona… aunque luego no concuerde con la realidad de debajo de la mascarilla.

Hay otro factor que se ha tenido en cuenta en el estudio y que tiene mucho de poético, romántico (y antropológico, claro): vemos más atractiva a una persona con mascarilla porque, en el fondo lo que vemos es a alguien preocupándose por la salud del resto, alguien que busca su salud, pero también la tuya… y esa concienciación sanitaria puede ser también un punto a favor.

A vosotros, ¿qué os han parecido los resultados de este estudio? ¿También os pasa que veis más atractivas a según qué personas cuando llevan mascarilla? 

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Fuente: Upsocl.