El tema del trabajo es tan antiguo como la propia humanidad. A lo largo de nuestra historia han surgido infinidad de diferentes profesiones y trabajos que iban enfocados en una sola dirección: satisfacer muchas de las necesidades que nos iban surgiendo como sociedad.

Si alguien abría una herrería era porque se necesitaban espadas; si a alguien le daba por montar una tienda de cigarrillos electrónicos era porque pensaba que ese sería el futuro (en mi barrio ya no queda ni una).




work type GIF by Chris Piascik

La cuestión es que el tema del trabajo ha sido algo constante en nuestra historia, pero que, precisamente por eso, se ha visto también sujeto a los cambios de nuestras necesidades.




Hoy, que estamos muy curiosos, repasaremos algunas de las profesiones que, en su momento, fueron muy populares pero que hoy, por cómo ha avanzado la historia, están completamente obsoletas. Algunas os sorprenderán bastante:

1Farolero

Antes de que la electricidad tomase las ciudades, para poder iluminar las calles cuando caía la noche, unos trabajadores iban farola a farola encendiéndolas de forma manual. También debían encargarse del mantenimiento de las mismas, reponiéndoles el aceite y cambiándoles la mecha.

Al trabajar de noche, se les adjudicó también una labor de ‘guardianes’, ya que debían estar atentos a posibles delitos y, de hecho, podían detener a personas para llevarlas al calabozo. Eran como una especie de vigilantes nocturnos… lo más parecido que ha existido a Batman en nuestra historia.

2Teleoperadoras

No nos referimos a las que te llaman para venderte Internet. Durante los primeros años de la telefonía, eran las operadoras telefónicas (igual que en ‘Las Chicas del Cable’) las que se encargaban de conectar las diversas llamadas a través de una centralita.




Había una encargada de la central que recibía la llamada y que, posteriormente, se ponía en contacto con la otra línea para, así, poner a ambas en contacto a través de la conexión de una serie de cables. Era un trabajo muy complejo (yo apenas si lo entiendo), pero, a medida que la tecnología avanzó, esta metodología quedó obsoleta.

3Frenólogo

Este oficio se basaba en estudiar la falsa creencia de que el cerebro estaba compuesto por varios órganos diferentes, cada uno con una determinada facultad que, por lo general, se ligaba a la benevolencia y a la destructividad. A partir de aquí, el frenólogo se dedicaba a intentar predecir el carácter y los rasgos definitorios de las personas… pero la ciencia desmontó todo este ‘chiringuito’ pseudocientífico a finales del siglo XIX.

4Ordenadores humanos

En la actualidad, los algoritmos de los ordenadores son capaces de hacer millones de cálculos en muy poco tiempo, pero, antes de que existiesen, por lo general, eran mujeres las que los realizaban A MANO. De hecho, en los primeros proyectos de la NASA, fueron grupos de mujeres las que realizaron los cálculos matemáticos precisos para poder poner al hombre en órbita.

Recientemente se estrenó la película ‘Figuras ocultas’, en la que se nos explicaba la historia de las ingenieras y matemáticas  Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson, quienes fueron imprescindibles para muchos de los proyectos tecnológicos del siglo pasado, pero que no tuvieron ningún reconocimiento por ser mujeres negras.

 





 

 

5Sereno

Era un vigilante que patrullaba las calles y que gritaba la hora actualizando la situación que se iba encontrando. Si todo estaba controlado, gritaba “Son las 12 de la noche y todo sereno”, por ejemplo.

Tenía una función parecida al farolero, solo que exclusivamente dedicada a vigilar que todo fuese correctamente y, sobre todo, a actuar en consecuencia si algo se torcía. A finales del siglo XIX, esta figura ya había sido prácticamente sustituida por la policía.

6Despertador

Ahora, si quieres despertarte a una hora determinada, solo tienes que ponerte una alarma en el móvil… pero esto antes, como os podréis imaginar, no era así.

En el siglo XIX, en Gran Bretaña e Irlanda, los vecinos se organizaban para pagarle a alguien que se dedicase cada mañana a despertarlos a una hora exacta para que pudiesen ir a trabajar o a clases. Gritaban, hacían rudo con instrumentos y hasta cascabeles. Pero, a mediados del siglo pasado, ya con el despertador bien inventado, esta profesión desapareció.



 

 

7Localizadores de sonido

El radar tiene poco más de un siglo de vida y, antes de que existiese, se crearon unos dispositivos dedicados a reflejar y enfocar ondas sonoras, cosa que resultaba bastante útil para detectar los motores de los aviones a larga distancia.

Los localizadores se encargaban de utilizar esta especie de captadores de sonido, los cuales estaban formados por varios cuernos o lo que podría parecer un estetoscopio, y trazar un aproximado de dónde se encontrarían las aeronaves enemigas.

8Ordenadores de bolos

Antes de que las boleras contasen con máquinas de posicionamiento automático de bolos, eran personas las que los colocaban en perfecto orden y de forma manual. También eran los que se encargaban de mandar las bolas de regreso a sus propietarios. Por lo general, eran niños que trabajaban por un sueldo mísero.

9Catadores de alimentos

Esta profesión es de las más antiguas que trataremos aquí, y consistía en probar alimentos que otra persona iba a consumir para comprobar que, efectivamente, eran aptos y no estaban, por ejemplo, pasados o envenenados.

En la actualidad, lo más parecido que podemos encontrar son los catadores de vino… pero están muy lejos de cumplir la función que cumplían milenios atrás.

10Encargado de los retretes

Esta profesión fue creada por el rey Enrique VIII, y consistía en una especie de asistente (que no cobraba nada mal), que debía estar siempre dispuesto a colocar un retrete portátil a su majestad cuando lo necesitase, además de proporcionarle agua y material para su limpieza. Este trabajador también acostumbraba a vigilar lo que comía el monarca.

 A vosotros, ¿cuál de estas profesiones os habría gustado ejercer? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Genial.