2017 fue el año que, de una vez por todas, acabó de consagrar la carrera de esa gran actriz que es Gal Gadot. Se estrenaba ‘Wonder Woman’, una película englobada dentro del universo DC, y que nos presentaba los orígenes de la mítica superheroína. Su personaje ya había salido anteriormente en ‘Batman vs Superman’, pero con un rol secundario. Ahora, al fin, podía brillar con todo su esplendor… y nos deslumbró a todos.




La película fue un auténtico éxito en taquilla, convirtiéndose en la segunda cinta de ‘origen de superhéroes’ que más dinero ha recaudado en la historia del cine: la friolera de 821.749 millones de dólares en todo el mundo… que se dice pronto. Recordemos que solo ha sido superada por ‘Spider Man’ en 2002, que recaudó 825 millones.




Una carrera que va viento en popa

Estamos a la espera del estreno de ‘Wonder Woman 1984’, la segunda parte de las aventuras en solitario de la amazona… pero, por culpa de la pandemia, este se ha tenido que ver pospuesto en diversas ocasiones y, de hecho, seguimos sin tener una fecha de estreno (aunque parece claro que se irá al año que viene).

La cuestión es que ella, en 2004, ya estaba dominando el mundo… pero de una forma que, ciertamente, no nos lo esperábamos (o sí; eso ya depende de vosotros). Por aquel entonces, Gadot ganó el certamen de belleza Miss Israel… y ni se imaginaba lo que se le venía encima.

Pero ese era solo el principio…

Después de ganar el concurso de belleza más importante de su país natal, el siguiente paso era el pasar por el aro del Miss Universo, el concurso de belleza que, en teoría, busca determinar cuál es la mujer más hermosa del mundo (debatir sobre esto nos daría para varias semanas).




La cuestión es que Gal Gadot no quería ganar ese título. De hecho, no quería ni presentarse pero… ¿Por qué? Y es que ella, como ha confesado después, no tenía ninguna expectativa de ganar el certamen nacional pero, al hacerse con el primer puesto, se vio metida en una ‘bola’ en la que no tenía ninguna intención de participar.

Hace un tiempo, en una entrevista exclusiva para la revista Rolling Stone, la actriz explicó qué fue exactamente lo que le pasó por la cabeza por aquel entonces:

«El título de Miss Israel parecía demasiada responsabilidad… y era más abrumador el de Miss Universo. Definitivamente no quería ganar ese concurso, pero tampoco quería fallar del todo, entonces decidí ‘perder victoriosamente'», reconocía la actriz.

Decidí ‘perder victoriosamente’

A partir de que tomó esa decisión, se informó de todas las tretas que podía hacer para no ganar bajo ningún concepto el Miss Universo; se informó de las cosas que penalizaban y de todo en lo que podía fallar de forma ‘discreta’ para que no la calificasen.





«Desde el principio me mentalicé para no ganar, me sorprendió cuando me coronaron Miss Israel (…) tenía miedo de volver a ganar, así que rompí las reglas a propósito: llegué tarde, no llevé gran parte del vestuario… detalles inofensivos que no lastimaron a nadie, pero que me sacaron de las filas principales.», reconoció la actriz que, además, confesó no tener ningún tipo de remordimiento al respecto.

Detalles inofensivos que no lastimaron a nadie, pero que me sacaron de las filas principales

A pesar de que ella reconoce que no fue una etapa demasiado ‘agradable’ de su vida, lo cierto es que, en parte, gracias a esa fama, consiguió luego hacerse un hueco en el escenario interpretativo de su país y, de ahí, poco a poco, saltar al resto del mundo.

Todo aquello ocurrió cuando la actriz apenas tenía 18 años y, ahora que tiene 35, se ha convertido en una de las actrices más cotizadas de Hollywood. Además de la próxima película de la heroína de los brazaletes, también podremos verla en la nueva adaptación de una novela de Agatha Christie, ‘Muerte den el Nilo’. Lo suyo es un no parar.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido esta historia de la actriz? ¿Pensáis que estuvo bien lo que hizo? 

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Fuente: VIX.