Este 2020 hace que cualquier noticia “loca” parezca medio normal. Sin embargo, hay cosas que siguen sorprendiéndonos y noticias de todo el mundo que aún parecen sacadas de un capítulo de Expediente X.

Esta historia sucedió en la provincia de Hatay, Turquía, donde vive una familiar realmente particular conocida como “los primates modernos”. Un nombre que deben a su peculiar forma de andar ya que, en vez de caminar a dos patas como la mayoría de las personas, usan también las manos como si fuesen cuadrúpedos.




Esta familia tiene cinco hermanas y hermanos que se llevan hasta 16 años entre ellos y dejó a cuadros a muchos científicos cuando descubrieron su forma de andar en 2005.




No es simplemente que quieran andar así, sino que actualmente apenas se pueden mantener con la espalda recta y cuando lo hacen es con las rodillas y la cabeza flectadas.

Objeto de estudio

Cuando distintos investigadores estudiaron su caso, se dieron cuenta que los hermanos Ulas tenían un movimiento cuadrúpedo muy similar al de los primates y querían estudiar si se trataba de un caso de involución humana.

Sin embargo, esta teoría (un tanto absurda) se descartó en 2014 al descubrir que su manera de caminar se debe a un desorden hereditario que causa hipoplasia cerebelar y que afecta a su sentido del equilibrio y balance.

Distinto grado de afectación entre los hermanos

“Hemos demostrado que este cuadrupedismo se asemeja al de aquellos humanos en buen estado de salud a quienes le pedimos que caminaran de esa forma, en un experimento. Ellos no prefirieron moverse según la secuencia diagonal tan característica de los primates no humanos”, dijo Liza Shapiro, investigadora de la Universidad de Texas.


Lo curioso es que estos cinco hermanos tienen 14 hermanos y hermanas más que no tienen esa condición y, de hecho, el grado de afectación entre los 5 que la sufren es muy distinto.

La genética, clave

“No creo que hayan sido destinados a ser cuadrúpedos por sus genes, sino más bien por su configuración genética única. Han abierto una extraordinaria ventana en nuestro pasado; es físicamente posible moverse así, lo que uno nunca hubiese pensado dado el esqueleto humano moderno”, comentó el Profesor Nicholas Humphrey, parte de la comitiva del documental de la BBC que cubrió este caso en 2006.

Esta familia demuestra, como muchas otras personas, que la capacidad de adaptación del ser humano es algo realmente sorprendente.

A continuación, os dejamos un vídeo para que los veáis en movimiento:





Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuentes: upsocl