Ya sabéis que TikTok ha demostrado ser una de las mayores revelaciones de este último año y, por lo que parece, no tiene pensado echar el freno en lo más mínimo.

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Y es que, en lo que aparentemente es una app de hacer ‘playback’, podemos encontrar geniales parodias humorísticas, bailes que serían la envidia de Shakira y, como veremos hoy, historias que valen su peso en cultura.

Maira Godihno es una indígena del Amazonas brasileño que, a sus 21 años, se ha convertido en toda una representante de su cultura en esta red social, todo gracias a sus vídeos en los que, sin ningún complejo (como tiene que ser), muestra las diferentes facetas de la comunidad en la que vive, la cual es un gran misterio para la mayoría de la humanidad.




Ella ha permitido que, desde nuestras casas, podamos husmear en lo más profundo de las costumbres de su comunidad. Ha conseguido convertir nuestros teléfonos en una ventana para que podamos ver uno de los rincones más ocultos de nuestro planeta (así desviamos un rato la mirada de nuestro propio ombligo).

Maira ha enfocado la creación de sus vídeos en una sola dirección: hacerlos divertidos y entretenidos, pero sobre todo didácticos, ya que su objetivo principal es dar a conocer su cultura.


En una reciente entrevista para un medio local, la joven se mostraba muy agradecida con toda la repercusión que están teniendo sus vídeos:

«Tengo mucho que agradecer el ánimo y el cariño de todos los que me siguen. Estoy muy feliz de haber sido verificado en la plataforma Tik Tok. Seguiré publicando varios videos increíbles y tengo la intención de crecer mucho», aseguraba la tiktoker.

Su popularidad es tal que hasta tiene su propio filtro: una especie de pintura facial con unos motivos tribales de lo más bonitos, y que podéis ver en este vídeo.

Su vida personal ahora está bastante centrada en la creación de contenido para su canal y en ayudar a sus padres haciendo artesanías y con el cuidado de las plantaciones familiares.

Su perfil de TikTok, el cual ya está verificado, acumula 1.9 millones de seguidores, a los que hay que sumarles unos 23 millones de likes… una auténtica barbaridad.

Ella vive en Tatuyo, una comunidad indígena que, actualmente, es bastante turística, por lo que tienen una gran industria montada alrededor de las artesanías que hacen los locales y que pueden vender con total libertad.





Una de las cosas que más le han preguntado a lo largo de todo este tiempo es por cómo hace para subir su contenido a Internet, ya que esas zonas del país no cuentan con cableado de red.

Ella ha explicado que disponen de tarjetas SIM, pero que la mayor parte del tiempo no tienen cobertura debido a la localización en la que se encuentran. Maira cuenta que su hermano instaló una antena satelital que hacía de rúter Wifi y que, con una cuota mensual, les permitía tener conexión y poder acceder así a las redes sociales.

Explica que también cuentan con electricidad desde hace unos años, por lo que pueden cargar sus dispositivos móviles cuando quieran… aunque también confiesa que, cuando hay tormenta, las ramas caen sobre el cableado y, en más de una ocasión, se han quedado sin suministro eléctrico durante días.

De lo que no hay duda es que la popularidad de Maira está apenas despegando, y es previsible que la cosa siga con esta tendencia… ¡y nosotros que nos alegramos!

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.



Fuente: Ok Chicas.